Sony MDR-3R ya está a la venta: los auriculares Walkman que acompañaron al primer reproductor portátil de Sony en 1979 regresan con cable USB-C y un precio de US$59.99 en Estados Unidos. Sony Electronics anunció el lanzamiento este jueves 5 de noviembre y el modelo estándar llegó directo a las tiendas de Sony, Amazon y Best Buy, sin preventa de por medio.
El diseño copia al MDR-3 original, el auricular que salió junto al reproductor de casetes Walkman TPS-L2 en 1979 y que puso la música en la calle para millones de personas. Trae las almohadillas de espuma azules y naranjas intercambiables del modelo clásico, la caja imita el empaque de la época y el manual copia el estilo de aquel año. La idea se lee sola: vender el objeto de 1979, adaptado al teléfono de 2026.
Bose ya vende en ese mismo estante unos auriculares de cable con cancelación activa por US$99 y Moondrop tiene el Old Fashioned, otro modelo retro de diadema, por US$25 con altavoces de 40 milímetros y banda metálica. Sony entra en el medio de los dos precios con una carta distinta: el diseño exacto que la gente reconoce de las fotos viejas y de las series ambientadas en los ochenta.
USB-C y 38 gramos: lo nuevo vive bajo el diseño de 1979
El cambio grande está en el cable. El conector analógico de 3,5 milímetros desaparece y entra un USB-C fijo, compatible con dispositivos USB Audio Class 1.0, el estándar de audio digital que teléfonos y computadoras reconocen al instante. No hay batería que cargar, ni Bluetooth que emparejar, ni actualizaciones que instalar: se conecta y suena. El cable mide 1,2 metros e incluye micrófono y un control en línea para llamadas y para manejar la reproducción.
Por dentro, Sony mantuvo los altavoces dinámicos de 23 milímetros del MDR-3, con una afinación cercana a la del original y un sonido equilibrado con voces naturales, de acuerdo con la ficha del anuncio. El conjunto pesa 38 gramos, dos menos que el MDR-3L2 de 1979, y el diseño abierto sobre la oreja apunta a sesiones largas sin presión en la cabeza. Parte del cuerpo usa plástico reciclado y el empaque va libre de plástico.
Ese peso pluma tiene un uso claro. Un auricular de 38 gramos sirve como par de escritorio, como respaldo cuando los inalámbricos se quedan sin carga y como opción sin retardo para ver video en el teléfono, porque el audio por cable llega sin el retraso típico de una conexión inalámbrica. No compite con un modelo de cancelación de ruido para un avión: compite con el cajón donde mucha gente guarda unos auriculares de emergencia que nunca funcionan cuando hacen falta.
Las primeras pruebas ya salieron publicadas. John Higgins, de The Verge, contó que las voces se escuchan claras y nunca turbias, con agudos abiertos, y que la comodidad aguanta el día entero puesto. El mismo análisis marca dos límites del sonido: un pico en los medios altos que da un filo extra a las cajas de la batería musical, y unos graves que suenan punteados, sin cuerpo. CNET publicó un veredicto parecido: sonido limpio y equilibrado, con pocos graves, igual que el original. Gizmodo fue más duro con la construcción: los deslizadores metálicos finos y las copas con juego dan una sensación barata, casi de juguete, aunque el medio admite que el diseño pega directo en la nostalgia.
El diseño abierto tiene su costo y conviene decirlo antes de pagar. Las almohadillas de espuma no sellan la oreja: el ruido de la calle entra y la música se escapa hacia afuera, un comportamiento conocido en los audífonos abiertos con sonido ambiente y que Higgins comprobó caminando entre tráfico, donde tuvo que subir el volumen para seguir escuchando. El micrófono rinde bien en videollamadas bajo techo; en la calle, el tráfico lo deja opaco si la mano no lo acerca a la boca.
La edición de Stranger Things cuesta US$20 más
La segunda versión apunta a los coleccionistas. La MDR-3R Stranger Things Edition cambia las almohadillas por unas rojas y negras, graba el logo de la serie de Netflix en las copas y usa una caja inspirada en Max, el personaje que popularizó este tipo de auricular en pantalla. Cuesta US$79.99 en Estados Unidos y US$129.99 en Canadá, con preventa abierta en Sony, Netflix y Amazon US; en Europa esa edición sale por 69 euros. Sony no anunció la fecha de envío de esa preventa.
Para América Latina, el anuncio de Sony no trae precios ni fechas: las cifras oficiales cubren Estados Unidos, Canadá y Europa, donde el modelo estándar cuesta 59 euros o 49 libras. Y queda una paradoja escrita en la letra pequeña del propio lanzamiento: Sony no recomienda usar estos auriculares Walkman con un Walkman. Los reproductores Walkman que la marca vende hoy arrancan en US$1.900 y usan conectores analógicos de 3,5 y 4,4 milímetros, incompatibles con el USB-C fijo del Sony MDR-3R. El homenaje a 1979 solo funciona enchufado a un teléfono o una computadora de hoy.
Fuente: Sony Electronics vía PR Newswire
