El Xbox Nano guarda una conexión por Wi-Fi directa a Xbox Cloud Gaming que Microsoft nunca anunció. El mando salió hoy a la venta por US$49.99 y un día antes, el 3 de noviembre, Tom Warren, periodista de The Verge, lo soltó en su cuenta de X como un «mini scoop»: el control más pequeño de la casa puede hablar con los servidores de la nube sin pasar por el teléfono ni por el televisor.
Cuando Microsoft lo presentó el 14 de octubre, el Xbox Nano Controller se anunció con Xbox Wireless y Bluetooth como únicos enlaces. La ficha oficial no menciona Wi-Fi en ninguna parte. El aparato mide poco más de cinco pulgadas de largo —menos que la mayoría de los teléfonos— y mete los 18 controles estándar de un mando de Xbox en ese cuerpo mínimo, con batería recargable y un botón de acción programable. Para llegar a ese tamaño y a ese precio hubo recortes: el Nano no tiene vibración ni conector de 3,5 milímetros para audífonos. Microsoft lo diseñó pensando en manos pequeñas, en jugadores jóvenes y en quien quiere un mando que quepa en el bolsillo para jugar fuera de casa.
El truco está en el camino que recorre cada pulsación. En el juego en la nube de hoy, la señal hace escala: el mando la manda por Bluetooth al teléfono, la tableta o el televisor, y ese aparato la reenvía al servidor donde corre el juego. Cada escala suma milisegundos de retraso. La conexión que Warren descubrió elimina al intermediario: el Nano se enlaza a la red Wi-Fi del lugar y manda las pulsaciones recto a los servidores de Xbox Cloud Gaming. Es el mismo atajo que usaba el mando de Stadia, el servicio de juego en la nube de Google que cerró en 2023, y su razón de ser es una sola: que el juego responda más rápido, algo que se nota en la mano en un título de disparos o de pelea, donde una fracción de segundo decide quién cae primero.
El teléfono solo sirve para configurarlo
El enlace directo no se activa desde el mando solo. De acuerdo con el reporte de Warren, la configuración pasa por la aplicación de Xbox para el teléfono: la aplicación une el Nano a la red Wi-Fi y lo registra contra los servidores de Microsoft, y de ahí en adelante el control se comunica con la nube por su cuenta. La función se está probando en privado dentro de la web actualizada de Xbox Cloud Gaming, y el plan que describe el reporte es abrirla primero como vista previa y extenderla después al servicio en el navegador y a las aplicaciones de Smart TV. Nadie debe darla por activa hoy: la propia cobertura de The Verge advierte que puede faltar el día del lanzamiento, y Microsoft no la ha confirmado en ninguna comunicación. Por el Bluetooth de siempre, el Nano juega desde el primer día con iPhone, iPad y el resto de equipos compatibles, con o sin conexión directa.
La idea, además, tiene años rodando dentro de Microsoft. La empresa trabajó en un mando con nombre en clave Sebile, pensado para conectarse directo a la nube y acompañar una revisión de Xbox Series X que se esperaba para 2024. Aquella consola se canceló, el mando nunca llegó a las tiendas y el proyecto se conoció por la gran filtración de documentos internos de Xbox de hace unos años. El trabajo de red de Sebile no se tiró a la basura: termina viviendo en el mando más barato y más pequeño de la casa.
El Elite 3 también está en la fila
Warren espera que la conexión directa forme parte también del futuro Xbox Elite 3, el mando profesional que se ha filtrado varias veces y que Microsoft tampoco ha anunciado de manera oficial. El orden tendría lógica: la tecnología se estrena en el modelo de bolsillo, el que la gente se lleva de viaje y conecta en cualquier pantalla, y después sube al tope de la línea, donde cada milisegundo se paga caro. El momento acompaña el experimento: Xbox Cloud Gaming dejó de exigir Game Pass y ahora vende paquetes de horas —desde US$3,99 por 10 horas, dato que el propio Warren publicó en su boletín Notepad—, con topes mensuales nuevos que entran este mes. Un mando de US$49.99 que habla directo con la nube encaja en ese plan de jugar sin consola y sin suscripción obligatoria.
Microsoft mantiene silencio oficial sobre la conexión escondida, así que quien compre el Nano hoy se lleva el hardware con la radio Wi-Fi lista y la función dormida, a la espera de que la vista previa la despierte. La fecha de esa activación no la ha dado nadie, y con el Elite 3 pasa igual: dos productos con la misma conexión directa, uno ya en las tiendas y otro todavía en el terreno de las filtraciones.
Fuente: viretec
