Citizen PHOTON es el reloj con el que la marca celebra los 50 años de su tecnología Eco-Drive, y su carta de presentación cabe en una sola cifra: 365 días de marcha con una carga completa de luz. Se carga hoy, se guarda en un cajón oscuro y dentro de un año seguirá marcando la hora.
La pieza se presentó en Nueva York el 19 de marzo de 2026 como edición limitada del aniversario, y su venta quedó fijada para el otoño/invierno de 2026. Ese momento llegó: distribuidores autorizados de Estados Unidos ya lo muestran en existencia, con precios de US$995 para la referencia BJ6560-53W y de US$1.195 para la BJ6569-59X.
Debajo de la esfera hay una celda que transforma cualquier luz en electricidad: la del sol en una terraza y también la tenue de una oficina. Esa energía se guarda en una batería interna recargable, así que el reloj nunca pasa por un cambio de pila. El truco del PHOTON está en el gasto: el nuevo calibre Eco-Drive E036 consume tan poca energía que, con la carga completa, el depósito alcanza para 365 días de oscuridad total, con una precisión de ±15 segundos al mes declarada por Citizen. La condición importa: el año de reserva se mide desde la carga completa, no desde un rato breve bajo una lámpara.
El contraste con el reloj inteligente salta a la vista. Un modelo con pantalla pide el cargador cada uno o dos días y su batería pierde capacidad con los ciclos; el PHOTON pide luz, la que haya, y su batería interna está pensada para durar la vida útil del reloj. A cambio renuncia a notificaciones, sensores de salud y aplicaciones: solo marca la hora. Es un intercambio claro entre funciones y autonomía, y cada quien sabe de qué lado duerme.
La edición se reparte en dos versiones de 5.000 piezas cada una para todo el mundo. La BJ6560-53W viste caja plateada con tratamiento Duratect de carburo de titanio y segundero amarillo. La BJ6569-59X mezcla negro y dorado, con recubrimientos Duratect DLC y Duratect ámbar amarillo, y segundero violeta. Cada fondo lleva grabados el logotipo del 50 aniversario y el número individual de la pieza, y la caja de presentación reproduce el motivo de rendijas de la esfera.
Una esfera que saca el color de la luz, no de la pintura
Dos placas metálicas con rendijas onduladas, una sobre la otra, forman la cara visible del reloj; la cubierta suma otra capa de rendijas y el conjunto gana profundidad. Debajo espera una lámina de color estructural impresa con una tinta libre de pigmentos, desarrollada con Fujifilm. Sus microestructuras superficiales reflejan la luz y la descomponen en tonos que cambian con el ángulo de la muñeca: azules y violetas que aparecen y se apagan al mover el brazo. Ninguna gota de pintura produce ese color; lo produce la luz misma al rebotar.
La inspiración declarada por Citizen es el experimento de la doble rendija, el clásico de la física que mostró la luz comportándose como onda y como partícula. Las rendijas de la esfera representan ese paso de la luz a través de la materia, y el nombre PHOTON remite a la unidad cuántica de la energía luminosa. El guiño tiene función práctica: esas mismas aberturas dejan pasar la luz que alimenta la celda del Eco-Drive, así que la esfera es, a la vez, el rostro del reloj y su toma de energía.
Super Titanium y zafiro en 39,6 milímetros
La caja octogonal redondeada y el brazalete son de Super Titanium, el material propio de Citizen: al menos cinco veces más duro que el acero inoxidable, bastante más ligero y amable con la piel. El diámetro se queda en 39,6 milímetros con 9,9 de grosor, el cristal es de zafiro dual esférico con recubrimiento antirreflejo y la resistencia al agua llega a 5 BAR. Agujas e índices llevan material luminoso para leerse a oscuras, y parte de los componentes de la esfera usa materiales reciclados. La pieza se mueve en el territorio de la relojería japonesa de colección, el mismo donde habita el MRG-D5000 de zafiro azul, aunque en otra liga de precio.
El aniversario tiene peso histórico. En 1976 Citizen lanzó el primer reloj analógico movido por luz del mundo, el Cryston Solar Cell, en plena crisis energética. Medio siglo después, la marca vende Eco-Drive en unos 140 países y presenta el calibre E036 como su nuevo estándar para la tecnología. El PHOTON resume ese recorrido: se alimenta de lo mismo que celebra, la luz, y la convierte en su argumento de diseño.
La edición es cerrada y pequeña: 10.000 relojes en total, 5.000 por referencia, cada uno con su número grabado en el fondo. Citizen anunció en marzo precios proyectados de US$1.000 y US$1.200; las vitrinas estadounidenses lo venden por US$995 y US$1.195. Agotadas las dos series, el modelo del aniversario sale del catálogo, y quien quiera ese año de reserva tendrá que esperar a que el calibre E036 baje a referencias de línea, algo que la marca todavía no ha anunciado.
Fuente: Citizen
