La Yoga Tab Plus Gen 2 ya tiene su reseña de laboratorio completa. Notebookcheck publicó hoy el análisis entero de la tableta de 13 pulgadas de Lenovo y la dejó con una nota de 88,2 %, cifra de equipo caro y bien resuelto. El titular de esa reseña celebra la batería. MyNextTablet midió esa batería con video a brillo máximo y la mandó al fondo de su tabla. Entre los dos extremos queda una tableta con pantalla 4K, siete años de actualizaciones y un paquete de accesorios que sostiene casi todo el argumento de compra.
El panel manda en la ficha: 13 pulgadas con resolución de 3.840 x 2.560 píxeles, 355 píxeles por pulgada y refresco de hasta 144 Hz. Es un IPS con brillo típico medido de 700 nits por MyNextTablet y pico de 1.100 nits en HDR declarado por Lenovo, con cobertura completa del espacio DCI-P3 y Dolby Vision. El problema: es LCD, y la Galaxy Tab S11 Ultra y el iPad Pro montan OLED por un dinero parecido.
El motor es el Snapdragon 8 Elite de Qualcomm, presentado a finales de 2024. Los números de Geekbench 6 recogidos por MyNextTablet dejan a la Yoga un 37 % por encima del modelo del año pasado en un núcleo y en multinúcleo, con la gráfica un 20 % arriba. Frente a la Xiaomi Pad 8 Pro, con el mismo procesador, la pelea termina en empate: diferencias de 5 % o menos. La RedMagic Astra 2, con un procesador más nuevo, rinde cerca de un 25 % más de CPU y un 40 % más de GPU; el iPad Pro con chip M5 juega otra liga.
Yoga Tab Plus Gen 2 y el contraste con la otra reseña de la semana
Notebookcheck dejó esta semana otra nota parecida: la Xiaomi Pad 9 Pro Max cerró con 88,7 %, medio punto por encima de la Lenovo. Las dos pagan peaje en el mismo sitio: el precio. La Yoga Tab Plus Gen 2 cuesta US$999,99 en Estados Unidos como paquete con teclado y lápiz incluidos. La Galaxy Tab S11 aparece en oferta a US$699,99 y la OnePlus Pad 3 a US$649,99. La cuenta cambia cuando el comprador iba a pagar teclado y lápiz por separado; ahí el paquete defiende su precio.
El teclado con bisagra, llamado All-in-One Clamshell Keyboard, es la pieza que mejor sale en las dos reseñas. La tableta se sostiene sola, sin sensación de vuelco, y las teclas tienen la separación de un portátil. Hacen ruido al teclear rápido, eso sí, y la pantalla no se inclina más de unos 135 grados. El Tab Pen Pro 2 completa el paquete: respuesta háptica, inclinación para sombrear, borrador trasero y una precisión que MyNextTablet elogia en notas y dibujo.
En juegos, el chip aguanta con una consistencia que sorprende. MyNextTablet mantuvo Delta Force a 120 cuadros por segundo con el ajuste HD y Fortnite cerca de 110 con todo al máximo. En la prueba de estrés de 3DMark Wild Life Extreme conservó más del 80 % de su rendimiento tras 20 pasadas, al nivel de la RedMagic Astra 2 y muy por encima de la Galaxy Tab S11, que cae a menos de la mitad. El límite aparece en Minecraft con Vibrant Visuals a resolución nativa: 18 cuadros por segundo tras 20 minutos.
La batería de 12.700 mAh divide a los laboratorios
Notebookcheck titula su reseña con una batería excelente. MyNextTablet, con su prueba estándar de video en bucle a brillo máximo, registró 5 horas y 21 minutos y la colocó en el 10 % peor de su histórico. La del año pasado, con 10.200 mAh, duró 6 horas y 20 minutos en esa misma prueba; la nueva sube a 12.700 mAh y rinde menos ahí. La Galaxy Tab S11 llegó a 12,75 horas en el mismo circuito. Brillo al máximo y video continuo castigan al panel 4K de 144 Hz con una dureza que el uso mixto no reproduce. La carga llega a 68 W, con un cargador de 45 W en la caja de la unidad probada por MyNextTablet.
El resto suma puntos. Seis altavoces afinados por Harman Kardon ponen el sonido entre lo mejor del segmento. El cuerpo de aluminio mide 6,09 milímetros, pesa 605 gramos y trae certificación IP52. Hay ranura microSD de hasta 2 TB, salida de video por USB-C y modo de escritorio dentro de ZUI, la capa de Lenovo sobre Android 17. La promesa de soporte es la mayor novedad silenciosa: siete versiones de Android, hasta Android 24, y parches hasta 2033, el calendario de Samsung.
Los recortes duelen donde menos se perdonan a este precio. Lenovo eliminó el lector de huellas que traía la primera Yoga Tab Plus, y no queda ninguna opción biométrica segura para desbloquear o rellenar contraseñas. La cámara frontal bajó de 13 a 8 megapíxeles, con video en Full HD a 30 cuadros que MyNextTablet describe borroso; la trasera se queda en 13 megapíxeles con video 4K a 30 cuadros, acompañada por un macro de 2 megapíxeles de utilidad dudosa. El veredicto de ese medio es directo: recomendada con ganas para quien fuera a comprar teclado y lápiz de todos modos. Notebookcheck firma una conclusión parecida: hardware sólido, paquete completo y una pantalla LCD que en 2026 ya necesita descuento, como el de US$799,99 que el propio medio contó en octubre.
Fuente: Notebookcheck
