El volumen de consultas tipo búsqueda de ChatGPT ya equivale a una quinta parte del de Google: un 20 %. La cifra la reveló Adam Fry, responsable de producto de consumo de ChatGPT, en una conversación con Alex Kantrowitz para el boletín Big Technology, durante una cena organizada por OpenAI en Nueva York el lunes por la noche. Y no salió de un medidor externo: la contó la propia compañía, tras analizar su volumen de consultas y compararlo con el del buscador dominante.
Contar una búsqueda dentro de un chat tiene su truco, y Fry lo explicó con una regla simple: cada vez que el usuario hace una pregunta y ChatGPT sale a buscar a la web, eso cuenta como una búsqueda. Entran las consultas que antes iban derechas al buscador tradicional: quién es una persona, dónde queda un lugar, un dato que exige información al día. También las preguntas de finanzas o de salud, en las que el sistema busca en la web para responder con datos recientes y fácticos. Ayudar a escribir o a programar, los dos usos que estrenaron el servicio hace dos años, quedan fuera de esa cuenta.
El empuje llega por la puerta de los usuarios. ChatGPT pasó de 1.000 millones a 1.200 millones de usuarios activos semanales en dos meses, unas 100 millones de personas nuevas cada 30 días, y Fry lo resumió en corto: el crecimiento va a lo grande. Hace año y medio ese buscador interno apenas arrancaba; antes de eso, ChatGPT ni siquiera tenía información al día y a ciertas preguntas respondía que el dato quedaba fuera de su fecha de entrenamiento, una frase que casi nadie entendía fuera del sector.
La regla de medir la pone la propia OpenAI
Ahí entra el matiz que la misma entrevista deja ver. La quinta parte se calcula con la definición de consulta tipo búsqueda que maneja OpenAI y con sus números internos; ningún auditor independiente firma la comparación. Kantrowitz planteó el espejo incómodo: la cuota de Bing en el mercado de búsqueda ronda el 5 %, así que, con esa vara de medir, ChatGPT movería varias veces el volumen de consultas de Bing. Fry no entró en ese duelo y contestó con la cifra de usuarios. La presión sobre Google tampoco nace con este dato: OpenAI lleva tiempo abriendo frentes contra su territorio, como su navegador pensado para plantar cara a Chrome. La comparación, tal cual quedó publicada, es la foto que la compañía quiso enseñar.
La voz empuja en la misma dirección. Entre el dictado y las conversaciones con el modo de voz, ChatGPT suma 250 millones de usuarios activos por semana, el 20 % de su base total. Las versiones GPT Live 1 y GPT Live 1.1 volvieron la charla más natural: el modelo asiente con muletillas mientras escucha y se deja interrumpir a mitad de frase, y el modo en segundo plano mantiene la conversación viva con la aplicación cerrada, mientras el usuario guarda la compra o camina por la casa. Fry contó que quien empieza a hablarle a la aplicación se queda con ese hábito; falta que más gente lo descubra.
Las imágenes completan el cuadro de una aplicación que ya no vive solo de texto: sus usuarios crean 1.500 millones de imágenes por semana y la mayoría de los 1.200 millones usa las funciones de imagen, de la foto familiar vestida con ropa de los años ochenta a los menús y carteles de los negocios pequeños, pasando por los diagramas para estudiar. La generación también tarda menos que antes, y Fry espera que el uso crezca cuando la respuesta visual llegue todavía más rápido.
Chat y Work se funden en una sola pantalla
La otra novedad de la noche toca la forma de usar el servicio. OpenAI fusionará los modos Chat y Work, y el selector que obliga a elegir entre conversar o encargar una tarea desaparecerá: una sola interfaz interpretará la intención de cada quien, si pide una respuesta rápida o un trabajo largo de agente. A la pregunta de cuándo, Fry contestó con dos palabras: «Muy pronto». El directivo reconoció que los productos de inteligencia artificial a veces resultan demasiado complicados, y elogió de Muse, el asistente de Meta, justo eso: la sencillez de entrar y preguntar sin pensarlo demasiado, y el estar presente en varios canales a la vez.
El dinero acompaña a las cifras de uso. OpenAI superó los 50 millones de suscripciones meses atrás y la cifra creció desde entonces; la publicidad pasó a más de US$1.000 millones en ingresos anualizados en sus primeros 200 días, y los créditos se venden como tercera vía de pago. Con esa base, la quinta parte de hoy se sostiene en una suma que no se detiene: cada mes entran 100 millones de personas que hacen dentro de un chat lo que antes hacían en la caja de un buscador.
Fuente: Big Technology
