noviembre 2, 2026

Tecnología Geek

Noticias diarias sobre tecnología, móviles, inteligencia artificial y gadgets en español. Reviews, lanzamientos y tendencias para Latinoamérica.

Internet

Francia impuesto a internet: 0,055 euros por gigabyte

Un apartamento de París con un televisor en streaming y un rúter de fibra óptica encendido, con la torre Eiffel visible por la ventana
Un hogar conectado en París: la tasa aprobada se cobraría por cada gigabyte entregado a los abonados.

Cobrar por gigabyte. La Asamblea Nacional de Francia aprobó el 30 de octubre un impuesto a internet de 0,055 euros por gigabyte —unos seis centavos de dólar— que pagaría cada empresa por los datos que entregue a los abonados del país. La votación salió por la mínima: 11 a favor y 10 en contra, y la medida quedó sumada al proyecto de presupuesto de 2027.

La tasa tiene nombre técnico, «impuesto sobre los productores de datos digitales», y nace de una enmienda al proyecto de ley de finanzas de 2027 presentada por el diputado socialista Laurent Lhardit y su grupo. No grava lo que el usuario mira ni lo que paga de suscripción: grava el volumen que el emisor mueve. Si el texto completa todo el trámite, Francia cobraría por el tráfico en sí, un criterio distinto al de los impuestos digitales que se calculan sobre ingresos o publicidad.

Los autores apoyan la cifra en datos de Arcep, el regulador francés de las telecomunicaciones: unos 200.000 millones de gigabytes llegan cada año a los abonados del país, y cerca de la mitad de ese tráfico sale de solo cinco empresas. La nota explicativa de la enmienda las nombra una por una: Google, Meta, Amazon, Netflix y Akamai, la red de distribución de contenido. Con esa base, los impulsores esperan recaudar unos 10.000 millones de euros al año, cerca de US$11.200 millones.

El reparto de Arcep deja a Akamai con el 12 % del tráfico medido, a Netflix con el 11,6 %, a Amazon —con Twitch dentro— con el 9,8 %, a Google —con YouTube— con el 8,9 % y a Meta con el 6,7 %. Con la tasa votada, la cuenta bruta anual superaría los 1.000 millones de euros para Akamai, Netflix y Amazon antes de aplicar los topes.

La factura la paga el que envía, no el que mira

El diseño deja la medición en manos de los proveedores de acceso. Cada operador contaría cuántos datos entrega cada emisor a sus clientes y reportaría totales anonimizados cada trimestre; el texto prohíbe registrar de qué contenido se trata o quién lo recibió. Con esos totales, la administración fiscal giraría la factura al emisor. Y cuando el contenido viaja por una red de distribución como Akamai o Cloudflare, lo que cuenta es la salida total de esa red.

La tasa llega con topes: ningún emisor pagaría más del 15 % de sus ingresos en Francia ni más del 2 % de sus ingresos totales. Lo que no trae es suelo: no fija un mínimo de tráfico ni exenciones, así que una cadena pública francesa o una aplicación gratuita sin ánimo de lucro quedarían gravadas con las mismas condiciones que Netflix. TikTok también podría quedar dentro del alcance, dependiendo de cómo se apliquen las reglas.

Francia lleva años cobrando facturas a las grandes plataformas por lo que hacen dentro de sus fronteras. En 2022, Francia multó a Google con 150 millones de euros y a Facebook con 60 millones por las trabas para rechazar las cookies de seguimiento. La diferencia con este impuesto es la base del cálculo: aquellas eran sanciones por una práctica concreta; aquí se cobra por el tráfico puro, gigabyte a gigabyte, se comporte bien o mal la empresa.

Aprobada en la Asamblea, con el gobierno en contra

La enmienda, numerada I-1358, se votó en primera lectura con el hemiciclo casi vacío: participaron 35 diputados, hubo 14 abstenciones y los 11 votos a favor salieron de los grupos de izquierda: socialistas, La Francia Insumisa, los verdes y el grupo GDR. En contra se pronunciaron el gobierno, por voz del ministro de Cuentas Públicas, David Amiel, y el relator general de la comisión de Finanzas, Philippe Juvin. Una versión casi idéntica de la tasa ya había sido rechazada en esa misma comisión el 9 de octubre.

Amiel presentó la cuenta contraria: cerca de la mitad de lo recaudado no saldría de los gigantes, sino de productores de contenido más pequeños, varios de ellos franceses, y su estimación de ingresos ronda los 5.000 millones de euros, la mitad de lo que prometen los autores. Desde la comisión de Finanzas también se advirtió que las plataformas grandes podrían trasladar el costo a sus anunciantes.

El trámite manda cautela. Lo votado es un paso dentro de la primera lectura del proyecto de presupuesto: el texto aún debe pasar por el Senado y puede ser reescrito o eliminado antes de una aprobación definitiva, con el gobierno en contra de la idea. Nada ha entrado en vigor y ningún emisor debe hoy un euro por esta tasa.

La cuenta en clave doméstica

Para aterrizar la cifra, el medio francés Clubic hizo la conversión a consumo: ver un partido de fútbol en 4K supondría unos 0,77 euros de impuesto para quien lo emite, y descargar un juego de 210 GB como GTA 6 sumaría unos 11,55 euros. Visto al revés, un euro de tasa cubre cerca de 18 GB de tráfico. Absorber ese costo o trasladarlo a precios y publicidad sería decisión de cada empresa.

Si el texto sobreviviera completo al trámite parlamentario, la tasa se aplicaría con el presupuesto de 2027. Hasta ese desenlace, el efecto real de la votación es político y estrecho: la idea de cobrar por gigabyte ya ganó una votación en la Asamblea, por un solo voto de diferencia.

Fuente: Tom’s Hardware