Ubisoft y Arkane Studios quedaron unidos por una oferta concreta. La editora francesa presentó una puja para comprar al equipo de Lyon que firmó Dishonored y que hoy trabaja en Marvel’s Blade bajo el paraguas de Xbox. El reportero Jason Schreier, de Bloomberg, publicó la noticia el 3 de noviembre con fuentes cercanas a las conversaciones: hay al menos tres empresas interesadas y Ubisoft es la única con nombre propio en la lista. Microsoft no ha aceptado ninguna propuesta y el estudio sigue sin dueño nuevo, con una fecha límite que corre hasta el 13 de diciembre.
El dato cambia el panorama del estudio en cuestión de horas. Arkane Lyon venía de semanas tensas: las conversaciones sobre un plan de salidas para parte de su plantilla no avanzaban bien y el cierre aparecía como una salida real. La legislación laboral francesa obligó a Microsoft a buscar un comprador antes de mover cualquier pieza, porque el equipo tiene su sede en Lyon. Esa búsqueda tenía una primera fecha de corte el 13 de noviembre y la empresa la estiró un mes, hasta el 13 de diciembre, mientras revisa las ofertas recibidas.
Un portavoz de Xbox confirmó a Bloomberg que la compañía explora opciones de cara a ese plazo de diciembre, sin dar detalles de las negociaciones. Ubisoft, consultada por la prensa especializada, prefirió no comentar la puja. Los montos tampoco se conocen: ninguna de las coberturas publicadas el 3 y el 4 de noviembre trae una cifra, una estructura de pago o una lista de derechos incluidos en la operación. Lo que sí se repite en todas las versiones es el abanico de salidas que maneja Microsoft, y una de ellas sorprende por poco habitual: vender el estudio a su propia dirección, para que el equipo se compre a sí mismo y siga operando fuera de Xbox.
Marvel’s Blade queda en medio de la puja
El proyecto que pesa en cualquier negociación es Marvel’s Blade. Arkane lo anunció en The Game Awards de 2023, hace casi tres años, y desde entonces el estudio ha mostrado muy poco material nuevo. Polygon reportó que la fecha interna de lanzamiento del juego se movió hasta finales de 2027, un retraso que dejó al título en una posición incómoda dentro de un grupo que recorta costos. La lectura que hace Bloomberg del proceso es otra: una venta pactada dejaría a Arkane terminar el juego del cazador de vampiros, con una salida estimada en el próximo año o en los dos siguientes. Las dos versiones conviven porque hablan de escenarios distintos, el de quedarse en Xbox con el calendario corrido y el de cambiar de casa con el proyecto protegido por el acuerdo.
Blade no es un encargo menor para Lyon. El estudio construyó su prestigio con Dishonored en 2012, con su continuación de 2016 y con Deathloop en 2021, tres juegos de autor, con sistemas que premian la paciencia y el sigilo. Ese perfil explica el interés de Ubisoft, una editora que también es francesa y que conoce bien el mercado de los juegos de acción con mundo propio: su catálogo reciente incluye Assassin’s Creed Valhalla y su Nueva Partida+, un título que superó los 40 millones de jugadores. La coincidencia de país no es un detalle menor en un proceso donde la ley francesa marca los tiempos y donde el comprador tendrá que sentarse con la representación de los trabajadores.
Queda una sombra en esa lectura amable. Engadget recordó, al cubrir la puja, que Ubisoft anunció recortes de personal en enero, en marzo, en junio y en octubre de 2026. Cambiar de dueño no garantiza estabilidad automática, y el equipo de Lyon lo sabe: viene de un año de rumores de cierre dentro de la reestructuración amplia de Xbox y de Microsoft, el mismo proceso de despidos masivos que puso al estudio en venta. La diferencia entre una oferta y otra estará en las condiciones para la plantilla y en el compromiso escrito sobre Blade, dos puntos que ninguna fuente ha detallado todavía.
Tres ofertas y una decisión con fecha
El calendario manda. El periodo de consultas con el comité social y económico del estudio termina el 13 de diciembre, la fecha que Microsoft se dio para cerrar el futuro de Arkane. Schreier escribió que le sorprendería un cierre definitivo antes que una venta, y la aparición de tres pujas en la mesa refuerza esa lectura: hay mercado para un equipo con el historial de Lyon, incluso en un año de recortes en toda la industria. Las otras dos empresas interesadas no han sido identificadas y tampoco se sabe si alguna oferta corre con ventaja.
Para quien sigue el juego, el desenlace se leerá en dos claves. Si Blade sobrevive al cambio de dueño, su fecha real de salida dirá cuánto daño hizo este año de incertidumbre al desarrollo. Si el comprador resulta ser Ubisoft, la operación juntará bajo un mismo techo a dos de los estudios franceses con más peso en el género de acción. El 13 de diciembre es la primera fecha firme para salir de dudas: ese día vence el plazo que Microsoft aceptó para decidir si Arkane Lyon se vende, se lo queda su dirección o entra en la lista de cierres de Xbox.
Fuente: Push Square
