La reseña de GSMArena sobre el RedMagic 12 Pro cierra con una nota de 4,3 sobre 5 y dos ideas que atraviesan todo su análisis: es la potencia bruta más accesible fuera de China, y su vistoso sistema de enfriamiento activo aporta mucho menos de lo que sugiere al medirlo en serio.
El equipo apuesta por una pantalla OLED de 6,85 pulgadas a 185 Hz y la cámara frontal escondida bajo el panel: el frente queda limpio por completo, sin perforación ni muesca. Dentro trabaja el Snapdragon 8 Elite Extreme Gen 6, de 2 nanómetros y con núcleos principales a 5,01 GHz, acompañado de 12 o 16 GB de RAM y hasta 1 TB de almacenamiento. La batería crece hasta los 8.400 mAh, el cuerpo suma protección IP68 e IP69, y quedan los gatillos laterales sensibles a la presión, con muestreo de 520 Hz para jugar con los índices sobre el borde superior.
Geekbench y AnTuTu dejan cifras de récord
En las tablas de GSMArena, el procesador barre. Geekbench 6 registró 4.072 puntos en un núcleo y 11.877 en multinúcleo, por encima de los 3.781 de un núcleo del Galaxy S26 Ultra en la misma tabla, y AnTuTu v12 llegó a 4.789.665 puntos. Fue el primer teléfono con este chip que pasó por sus manos y lidera cada lista, con la ventaja más ancha en las pruebas gráficas: 8.681 puntos en 3DMark Wild Life Extreme y 16.769 en Solar Bay.
El problema aparece cuando toca sostener la potencia. GSMArena corrió sus pruebas de estrés con el ventilador encendido y apagado, y la caída de rendimiento fue prácticamente la misma. El RedMagic 12 Pro aguanta cerca del pico unos 8 minutos antes de recortar, más que la mayoría de los buques insignia comunes, y su peor marca en Wild Life fue de 4.664 puntos, pareja con los 4.650 del Xiaomi 17 Ultra y por encima de los 3.779 del Galaxy S26 Ultra. Terminó la prueba a 50 grados, más frío que los 59 y 58 grados de sus antecesores, señal de una gestión térmica más conservadora. El ventilador de 25.500 revoluciones y el doble circuito de refrigeración líquida AquaCore 3.0, visibles a través de la trasera transparente, dejan el exterior más fresco al tacto; el rendimiento sostenido, de acuerdo con sus mediciones, no lo cambia.
Batería de 22,6 horas y un brillo que se queda corto
La pantalla también quedó medida, y ahí el equipo pierde brillo: 1.688 nits en un parche blanco al 75 % y 1.523 nits al 10 %, números suficientes para leer al aire libre en un día soleado pero lejos de los 5.000 nits de pico que anuncia la marca. El HDR queda limitado al básico de YouTube, sin HDR10+ ni Dolby Vision. La batería, en cambio, rinde lo que promete su tamaño: 22 horas y 34 minutos en la prueba de uso activo de GSMArena, con registros fuertes en video y llamadas 4G, aunque la navegación web no mejoró frente a la generación anterior pese a los 900 mAh extra. La carga de 80 W repone el 58 % en 30 minutos y completa el ciclo en 1 hora y 15 minutos, un resultado más lento que el del RedMagic 11S Pro en cada marca de su tabla. La caja europea, por cierto, llega sin cargador. Los altavoces estéreo marcaron -26,4 LUFS, en línea con el año pasado.
Las cámaras quedan en un segundo plano declarado. Hay dos sensores de 50 megapíxeles: el principal, un OmniVision de 1/1,56 pulgadas con estabilización óptica, y un ultra gran angular sin enfoque automático; no hay teleobjetivo y el macro de 2 megapíxeles de antes desapareció. De día, GSMArena encontró buenas fotos a 1x y un 2x aprovechable; de noche, la cámara principal subexpone y las imágenes salen demasiado oscuras, su punto fotográfico más débil. Las selfies bajo la pantalla mejoraron frente a generaciones previas y el video 4K diurno le pareció excelente, con buena definición y colores cuidados, pero el video nocturno repite el problema de la oscuridad.
Donde el teléfono suma algo que ningún rival común ofrece es en el programa. Redmagic OS 12, sobre Android 17, permite jugar títulos de Steam desde el espacio de juego: GSMArena probó Portal 2 a unos 60 cuadros por segundo y destacó el soporte de pantalla externa con teclado, ratón y mando, que lo vuelve una consola portátil frente a cualquier televisor o monitor. El resto trae recortes que duelen en un teléfono para juegos: desapareció la entrada de audio de 3,5 milímetros, no hay eSIM (la bandeja acepta dos tarjetas físicas) y el botón rojo lateral de antes es ahora una tecla común personalizable, asignada de fábrica al modo de juego.
El precio sostiene el veredicto. Cuesta US$949 en Estados Unidos, 899 euros en Europa y 799 libras en el Reino Unido, con unos US$899 en la tienda global para el resto de mercados, cifras que ya llamaron la atención cuando el RedMagic 12 Pro llegó al mercado global a principios de noviembre. GSMArena lo deja claro en su cierre: para quien busca potencia y funciones hechas para jugar por encima de la cámara y el refinamiento general, la recomendación es fácil. El detalle pendiente es de escaparate: el color Skyfrost, el azul transparente nuevo de esta generación, sale más tarde y solo en la versión de 16 GB con 512 GB.
Fuente: GSMArena
