Si alguien dibuja hoy el mapa de los países en computación 2026, Asia se queda con casi todo el lienzo. Visual Capitalist ordenó los resultados de PISA 2025 y el primer puesto en resolución de problemas computacionales fue para Macao: 572 puntos de promedio para sus estudiantes de 15 años, la cifra más alta de los sistemas educativos que midió la OCDE.
Singapur quedó segundo con 563 puntos. El tercer lugar, con 560, lo firma un nombre largo: Pekín, Shanghái, Jiangsu y Zhejiang, las cuatro regiones chinas que PISA evalúa en bloque. La tabla lo aclara con una nota —China, en esta medición, son esas cuatro regiones— y el detalle importa, porque no habla del país entero sino de su muestra más urbana y desarrollada.
Japón aparece cuarto con 557 puntos. El resultado combina con una apuesta que el país sostiene desde hace décadas por la computación de alto rendimiento, la misma que alimenta el proyecto Fugaku Next, su próxima supercomputadora. Taiwán suma 551 puntos y Hong Kong 545: los seis primeros puestos quedan, completos, en el este y el sudeste de Asia.
Asia copa el podio y Europa asoma con Estonia
Visual Capitalist lo deja en un conteo simple: ocho de los diez mejores sistemas de la tabla son asiáticos. El primer nombre fuera de ese bloque aparece en el séptimo puesto y es Estonia, con 541 puntos, el sistema europeo mejor parado en la medición.
Corea del Sur marca 538 y ocupa el octavo lugar. Australia registra 532 y Nueva Zelanda 531, así que Oceanía coloca a sus dos sistemas grandes dentro del top 10. Entre el primero y el décimo puesto hay 41 puntos de distancia en la escala de PISA, un tramo corto en apariencia pero construido sobre los promedios de cada sistema educativo completo.
La tabla completa recorre los sistemas participantes de todos los continentes, y el corte de los doce primeros ya resulta elocuente: solo entran dos sistemas europeos, Estonia y el Reino Unido, y un sistema del continente americano, Canadá. El resto del grupo de cabeza se reparte entre Asia oriental y Oceanía.
Las distancias cortas marcan el resto del grupo. Entre Macao y Singapur hay nueve puntos; entre Singapur y el bloque de las cuatro regiones chinas, apenas tres. Y del séptimo puesto de Estonia al duodécimo del Reino Unido caben 18 puntos repartidos entre seis sistemas: un pelotón apretado donde la próxima edición puede reordenar varias posiciones sin que nadie mejore ni empeore demasiado.
Una prueba de lógica, no de manejo de computadoras
La OCDE publicó estos resultados en septiembre de 2026, dentro del ciclo PISA 2025. La organización bautizó el dominio como aprendizaje en el mundo digital y lo estrenó en esta edición: es la primera vez que la prueba mide este terreno, así que la tabla funciona como foto inicial y todavía no permite hablar de avances ni retrocesos de ningún país.
Lo que se evalúa no es el manejo de equipos. Visual Capitalist lo explica en su nota: la prueba mide razonamiento lógico, modelado y pensamiento algorítmico. Traducido a un aula: partir un problema complejo en pasos ordenados, probar una solución, encontrar el error cuando el procedimiento falla y corregirlo. Son las operaciones de siempre del pensamiento computacional: reconocer patrones, ordenar pasos y anticipar qué pasa cuando una instrucción cambia. Nada de eso exige dominar un lenguaje de programación concreto, y todo eso es la base sobre la que después se aprende cualquiera.
Las cifras son puntos de la escala PISA, con la media de la OCDE fijada en 500. Leídas como porcentaje engañan: los 572 puntos de Macao no equivalen a un 57 % de alumnos que saben computación, sino a un sistema que promedia 72 puntos por encima del referente internacional. La lectura de los países en computación 2026 premia esa capacidad de razonar con lógica de algoritmo, no el inventario de computadoras por escuela.
Estados Unidos aprueba sin acercarse al podio
Estados Unidos quedó en el puesto 15 con 513 puntos en resolución de problemas computacionales. La cifra lo deja 13 puntos sobre la media de la OCDE y, al mismo tiempo, a 59 puntos de Macao. El país que concentra a las empresas de software más grandes del planeta enseña este terreno a sus adolescentes a un ritmo apenas superior al promedio internacional.
Canadá llegó a 525 puntos y el Reino Unido a 523, en los puestos 11 y 12. Visual Capitalist les coloca un asterisco a Canadá y a Nueva Zelanda en la tabla: advierte limitaciones en el muestreo de ambos casos, un recordatorio de que sus promedios se leen con una pizca más de cautela que los demás.
El próximo ciclo de PISA traerá la primera comparación posible para esta medición, y con ella la respuesta a la pregunta que deja esta foto: si algún sistema occidental recorta la distancia o si la ventaja asiática en enseñar a pensar con lógica computacional se hace todavía más ancha.
Fuente: Visual Capitalist
