Foto: Departamento de Justicia de EE. UU.

Micrófono oculto en OpenAI: ingeniero de OpenAI sin fianza

El ingeniero de OpenAI detenido por instalar un micrófono oculto en OpenAI quedó preso sin fianza este lunes en San Francisco. El magistrado federal Alex G. Tse cerró la audiencia con una advertencia directa: si Abdulrahman Alfozan sale del país, el caso se acaba ahí.

Alfozan, ciudadano saudí de 35 años con residencia permanente en Estados Unidos, responde por un cargo de interceptar comunicaciones orales con un dispositivo electrónico. La pena máxima llega a cinco años de prisión. OpenAI lo despidió tras el hallazgo del aparato y su próxima cita ante la corte quedó fijada para el 6 de noviembre. La audiencia de este lunes fue el primer examen judicial del caso desde el arresto: la fiscalía presentó su escrito de detención el domingo y la defensa pidió por primera vez la libertad bajo fianza.

La oferta que llegó desde el consulado saudí en Los Ángeles ocupó buena parte de la audiencia. El consulado se comprometió a pagar la fianza completa y a no emitir documentos de viaje para el acusado. Tse lo describió como un cheque en blanco y preguntó qué confianza podía tener la corte en que un gobierno extranjero cuidara los intereses del proceso. Arabia Saudita no tiene tratado de extradición con Estados Unidos.

Un grabador envuelto en papel higiénico detrás del televisor

El Departamento de Justicia informó que el 28 de septiembre Alfozan introdujo un grabador de audio cifrado en un puerto USB trasero de un televisor, dentro de una sala ejecutiva de OpenAI en San Francisco, y lo ocultó envuelto en papel higiénico. El personal de la empresa lo encontró el 30 de septiembre. En esa sala se discuten investigaciones propietarias, planes de producto, decisiones estratégicas y reuniones con funcionarios del gobierno, datos incluidos en la denuncia.

Tras el hallazgo, la compañía instaló una cámara en la sala. El 5 de octubre, Alfozan apareció en la grabación revisando detrás del televisor donde estuvo el primer aparato. Ese mismo día quedó olvidada en una sala de impresoras una bolsa suya con otro grabador dentro. El teléfono del ingeniero guardaba fotos del 22 al 28 de septiembre con paneles de conexión de televisores de varias oficinas y al menos un aparato oculto más, junto a una nota borrada con enlaces a grabadores de Seeed Studio, fabricante de los dispositivos hallados. Agentes federales hallaron componentes parecidos en su residencia.

La detención ocurrió el 9 de octubre. Al anunciar el caso, el fiscal federal Craig H. Missakian declaró que proteger la innovación estadounidense es un asunto de seguridad nacional. La fiscalía sostiene que el episodio puede representar un peligro para la seguridad del país y advierte que la investigación sigue abierta, con posibles cargos más graves.

Los mensajes con un miembro de la familia real saudí

El escrito de detención detalla conversaciones frecuentes por WhatsApp entre Alfozan y un miembro de la familia real saudí en 2025 y 2026, con el último contacto el 5 de octubre, cuatro días antes del arresto. En mayo de 2026 ese contacto le escribió que Arabia Saudita lo necesitaba más que Estados Unidos y le propuso sumarse a una iniciativa de inteligencia artificial en marcha en el reino; Alfozan respondió «100». Dijo que no dejaría OpenAI hasta que maduraran sus acciones: salario anual de US$385,000 y una participación de US$2,2 millones recibida al entrar, en julio de 2025.

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Ese documento no afirma que ese miembro de la realeza ordenara colocar el grabador ni robar información. Alfozan figura como socio en Raed Ventures, una firma saudí de capital de riesgo a la que el príncipe Khalid bin Bader Al Saud se unió como socio en 2025, aunque la fiscalía no lo nombra en el documento ni lo vincula con los mensajes.

La ruta de salida pesó mucho en la decisión. La familia tenía boletos de ida a Arabia Saudita, con escala en Estambul, para el 12 de octubre, durante su licencia de paternidad de dos meses. Tras el arresto, su esposa y su hijo de tres meses salieron el 10 de octubre rumbo a Doha, en un vuelo pagado por un miembro del ejército saudí, y el gobierno saudí llegó a reservar otro pasaje para ellos. La fiscalía argumentó que el acusado tiene recursos, cuentas en Arabia Saudita y los contactos para construir una vida nueva fuera del alcance de la corte.

La defensa ofreció un millón de dólares y arresto domiciliario

El abogado William Pernik ofreció US$1 millón en bienes del propio acusado, arresto domiciliario en la casa familiar de Millbrae con monitor GPS y la carta del consulado. Presentó 54 cartas de apoyo y un argumento fuerte: Alfozan supo del hallazgo del grabador entre ocho y diez días antes de su arresto y no huyó. Pernik explicó que los boletos de ida respondían a razones familiares y migratorias, porque el periodo de gracia del visado de su esposa vencía el 12 de octubre. Su cliente vivió 15 años en Estados Unidos, trabajó en Meta y completó una maestría en la Universidad de California en Berkeley en 2025.

Tse no aceptó el paquete. El micrófono oculto en OpenAI seguirá dando vueltas en la corte el 6 de noviembre, la misma fecha en que Alfozan tenía citada su entrevista de naturalización para convertirse en ciudadano estadounidense. La embajada saudí en Washington no ha respondido a las solicitudes de comentarios de CNBC sobre el caso.

Fuente: USA Today

Foto: Departamento de Justicia de EE. UU.


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