Instagram está pagando por adelantado lo que todavía no sabe vender. La plataforma ofreció US$50.000 a creadores seleccionados por publicar sus videos largos en Features, y algunas propuestas llegaron a US$500.000, de acuerdo con personas familiarizadas con los acuerdos citadas por Business Insider. Meta confirmó que financia de forma directa el contenido de algunos participantes para impulsar el formato, con una salvedad que se repite en todo el reportaje: los términos de cada convenio se mantienen confidenciales.
No es un programa abierto al que cualquier creador pueda apuntarse. Los montos reportados corresponden a ofertas individuales, negociadas caso por caso con nombres concretos, y los convenios no exigen exclusividad para Instagram: quien firma puede seguir publicando en el resto de plataformas. Una persona familiarizada con las ofertas contó el detalle que define la estrategia: la plataforma pide subir a Features, el mismo día, los videos largos que esos creadores publiquen en YouTube. Meta no está comprando contenido exclusivo; está comprando simultaneidad.
También importa el nivel de certeza de cada dato. Las cifras (US$50.000 como base conocida y US$500.000 como techo) vienen de personas familiarizadas con las negociaciones, no de un anuncio público de Meta. Lo único que la empresa reconoce en firme es la financiación directa de algunos participantes; montos, duraciones y número de ofertas siguen sin confirmación oficial, un secretismo habitual cuando los pagos se negocian nombre a nombre y nadie quiere fijar un precio de mercado.
Features admite videos horizontales de hasta 90 minutos
Features es el formato con el que Instagram quiere quedarse una porción del video largo: admite piezas horizontales de hasta 90 minutos y conecta los fragmentos que el creador publica como Reels con la obra completa. El fragmento corto funciona como puerta de entrada, porque quien lo ve en el flujo de Reels puede abrir el video entero sin salir de la aplicación. La maniobra enlaza con el interés reciente de la plataforma por sacar el video del teléfono, visible en la llegada de Instagram al Apple TV con Reels y videos largos, solo que esta vez el incentivo no es una pantalla más grande: es dinero directo para un puñado de creadores.
La prueba arrancó el 26 de octubre de 2026 con un grupo reducido de creadores de Estados Unidos y con participantes de Brasil. Meta confirmó la financiación de algunos de esos videos, y ahí se detiene la información oficial. El reportaje no precisa cuánto contenido cubre cada acuerdo, durante cuánto tiempo corren los pagos ni cuántos creadores recibieron una propuesta, tres datos que cambian por completo la lectura de las cifras grandes.
US$500.000 es el techo reportado, no una tarifa
Conviene leer la cifra grande con calma. US$500.000 no es un pago por video ni la cantidad que recibirá cada participante de la prueba: es el monto más alto reportado para una oferta individual. La base conocida arranca en US$50.000 por creador seleccionado. Entre un extremo y otro, cada quien negocia lo suyo, y Meta no ha hecho públicos ni los importes ni las condiciones de ningún convenio. Presentar el medio millón como si fuera el precio estándar del formato sería repetir el titular sin la parte que lo explica.
El diseño de las ofertas revela también lo que Instagram teme. Al no pedir exclusividad, la empresa acepta que el creador mantenga su negocio principal en otra parte y se conforma con igualar la fecha de estreno. El riesgo que asume es otro: pagar hoy por videos que mañana, sin cheque de por medio, quizá nadie suba a Features. Por eso el dinero funciona como puente mientras el formato busca una forma propia de sostenerse, y ese puente tiene fecha de caducidad aunque nadie la haya anunciado.
YouTube reparte el 55 % de los anuncios y Features no reparte nada
La comparación que persigue a Features tiene número propio. YouTube comparte con los integrantes elegibles de su Programa de Partners el 55 % de los ingresos netos de los anuncios en la página de visualización, un esquema conocido por cualquier creador que viva de la plataforma. Instagram no ha anunciado para Features un reparto publicitario parecido. Adam Mosseri, responsable de Instagram, dijo que la compañía explora varias opciones para remunerar a quienes crean videos largos. Explorar opciones no paga facturas: fuera de los acuerdos directos, publicar el mismo contenido en Instagram todavía no ofrece una compensación equivalente conocida.
Esa diferencia alimenta una preocupación concreta. Vanessa Lau, creadora canadiense, expresó a The Publish Press el temor de canibalizar su propio canal: si su audiencia ve el video completo en Instagram, podría dejar de verlo en YouTube, que es donde ella cobra por publicidad. Su inquietud describe un riesgo posible, no una pérdida ya medida, pero resume la cuenta que hace cualquier canal con ingresos estables antes de aceptar espejear sus estrenos en otra aplicación.
Features permanece en fase de prueba, con un grupo cerrado, dos países y cheques que solo Meta conoce en detalle. La pregunta que decidirá si el formato pasa de experimento queda sin respuesta pública: cuánto pagará Instagram por el video largo cuando se acaben las ofertas de lanzamiento, y con qué regla lo repartirá entre millones de creadores en lugar de entre unos pocos elegidos a dedo.
Fuente: Qore
