noviembre 6, 2026

Tecnología Geek

Noticias diarias sobre tecnología, móviles, inteligencia artificial y gadgets en español. Reviews, lanzamientos y tendencias para Latinoamérica.

Aplicaciones

Alexa for Shopping ya compra por mensaje de texto

Teléfono con el chat de Alexa Shopping agregando los ingredientes de una lasaña al carrito de compras de Amazon
Foto: Amazon

Alexa for Shopping ya no vive solo dentro de la aplicación de Amazon ni en su página web. Desde hoy, un grupo pequeño de clientes en Estados Unidos puede escribirle por mensaje de texto y delegarle la compra entera: el agente busca el producto, compara opciones, arma el carrito y cierra la compra cuando el cliente lo aprueba, con los avisos de entrega en el mismo hilo.

El despliegue arranca por invitación. Amazon envía un mensaje de texto a los clientes elegidos y quien acepta los términos y enlaza su número recibe un contacto nuevo en su agenda: «Alexa Shopping». Quien no recibió invitación puede apuntarse en la página de aviso de Amazon, y la empresa promete extenderla a millones de clientes en las próximas semanas, en plena antesala de las compras de fin de año.

La gracia está en escribirle como se le escribe a una persona. Un solo mensaje puede traer tres encargos a la vez —se acabó la comida del perro, falta un regalo de cumpleaños que llegue el sábado y el papel toalla está por terminarse— y el agente trabaja en los tres, respondiendo con sugerencias a medida que las encuentra. Con el visto bueno del cliente, agrega los productos al carrito y paga. Reordenar es todavía más corto: basta pedir el detergente comprado el mes pasado y el agente lo encuentra en el historial y lo compra tras la confirmación.

El súper entra por la ventana del chat

Las compras de comida son el ejemplo que Amazon más repite. El cliente puede dejar programado el pedido semanal del supermercado, enviar la foto de una receta y ver cómo cada ingrediente cae en el carrito, o improvisar un desayuno —huevos, tocino, mezcla para panqueques y jarabe de arce en 30 minutos— y corregir sobre la marcha con otro mensaje, como agregar brócoli al pedido anterior. La foto no sirve solo para recetas: la imagen de un conjunto de ropa basta para que el agente busque productos parecidos en la tienda, y con Shop Direct la búsqueda se extiende a tiendas de toda la web, fuera del catálogo de Amazon.

El hilo también vigila precios. El cliente le encarga que avise cuando unos audífonos bajen de precio y el agente queda pendiente, con la opción de compra automática para que el pedido se cierre solo al llegar al precio meta fijado. Antes de decidir, puede pedir el historial de precios de un artículo, con hasta un año de datos, o una comparación de aspiradoras robot con reseñas y precios lado a lado. Y la pregunta más vieja del comercio electrónico —dónde está mi paquete— se resuelve en el mismo chat, sin abrir aplicación alguna.

Una conversación que se mueve con el cliente

Lo que se empieza por texto no queda atrapado en el teléfono. La conversación continúa en la aplicación de compras, en la web de Amazon y en los dispositivos con Alexa, y el agente recuerda en cada superficie lo que el cliente le contó: si pide productos veganos, si entrena para un maratón o si solo quiere opciones orgánicas. Amazon afirma que más de 400 millones de clientes usaron Alexa for Shopping en los últimos 12 meses y que el uso de sus funciones de agente se multiplicó por más de ocho desde que empezó el año, cifras de la propia compañía. El servicio nació en mayo, cuando Amazon fusionó a Rufus, su chatbot de compras, con Alexa+, la versión de su asistente de voz construida con inteligencia artificial generativa.

Rajiv Mehta, vicepresidente de compras conversacionales de Amazon, lo explicó con la escena que originó la función: la gente anota lo que necesita cuando lo piensa, en sus notas y en sus chats de grupo. «Tu agente personal de compras está a un mensaje de distancia», dijo Mehta al presentar la opción. Con el uso, el agente aprende los gustos de cada cliente, y Amazon anticipa que ese hilo recibirá también las actualizaciones de pedidos y las notificaciones de entrega.

La pelea por ese hilo ya tiene más contendientes. OpenAI agregó los mensajes de texto a Dot, su agente personal, el mes pasado, y DoorDash activó los pedidos por texto en septiembre, dos movimientos que GeekWire recordó al cubrir el lanzamiento. Amazon, en cambio, ha bloqueado a los agentes de otras empresas —Meta, Perplexity, Google y la propia OpenAI— cuando intentan comprar dentro de su tienda, y en septiembre bloqueó a Muse, el agente de Meta, para que no consultara su catálogo.

Ese mismo hilo será también escaparate. Digiday reportó que entre las opciones que el agente responde por mensaje pueden aparecer productos patrocinados, gratis para los anunciantes por ahora, mientras las compras que el agente completa por su cuenta quedan libres de anuncios. El negocio publicitario de Amazon movió 68.600 millones de dólares en 2025: la conversación con el agente nace con un valor comercial evidente para la compañía.

Por ahora la puerta está entreabierta y solo en Estados Unidos: las preguntas frecuentes del servicio piden una cuenta personal de Amazon, un número de móvil verificado y los chats RCS activos en el teléfono. Amazon no ha anunciado fecha para otros países. La escala real del despliegue se medirá en plena campaña de compras navideñas, entre el grupo reducido de invitados de hoy y los millones de clientes prometidos para las próximas semanas.

Fuente: The Verge