La Xiaomi Smart Band 11 ya tiene precio en Europa: 59,99 euros la versión estándar y 79,99 euros la versión con NFC, la comunicación de campo cercano para pagar sin contacto. Ambas están a la venta en las tiendas en línea de Xiaomi y España figura entre los primeros países en listarlas. Veinte euros separan a las dos variantes, y la diferencia completa se resume en una función: pagar acercando la muñeca a la terminal.
China la vio primero. La pulsera se presentó allí el 3 de septiembre, pasó por Corea del Sur y Hong Kong a principios de octubre y llegó al mercado internacional a mediados de mes, con Europa fuera de esa primera ola. AndroidPure informó este 27 de octubre que las dos versiones ya aparecen en la tienda española de la marca con precio oficial en euros.
Dos versiones y una sola diferencia real: el NFC
El resto de la ficha es idéntico en ambas variantes: misma pantalla, misma batería, mismos sensores y mismos colores, negro medianoche, plata glaciar y rosa místico. Quien paga a diario con el teléfono en la mano ahorra los 20 euros sin perder nada más; quien deja el teléfono en casa para salir a correr recibe con la versión NFC una función de uso diario.
El precio en Europa también ordena la comparación con la generación anterior. Notebookcheck calculó que el modelo estándar cuesta un 20 % más que la Smart Band 10 básica y que la versión con NFC sube un 60 % frente a esa misma referencia, hasta igualar el precio de la Smart Band 10 Pro en tiendas de Estados Unidos, unos US$80. La subida existe y conviene decirla sin adornos: esta generación llega más cara que la anterior en su arranque europeo.
Un detalle queda abierto y pesa en la compra. Xiaomi no ha detallado qué bancos ni qué tarjetas aceptará el pago con la pulsera en cada país europeo. Un NFC sin entidades compatibles en el país del comprador se queda en promesa bonita, y los reportes de AndroidPure y Notebookcheck coinciden en que ese alcance sigue sin confirmación oficial.
Pantalla de 2.000 nits en una pulsera de 15 gramos
La pantalla concentra la mejora visible. Es un panel AMOLED de 1,72 pulgadas con resolución de 212 por 520 píxeles, brillo máximo local de 2.000 nits y bordes de apenas 2 milímetros. La ficha oficial de Xiaomi precisa un brillo de 1.500 nits en modo de alto brillo con ajuste automático, la cifra que manda al leer la hora bajo el sol del mediodía. El cuerpo mide 47,44 por 23,66 por 9,99 milímetros y pesa 15,58 gramos sin la correa, 16 gramos en la versión NFC.
Por dentro corre HyperOS 4, el sistema propio de la casa, y la compatibilidad cubre teléfonos Android desde la versión 8.0 y iPhone desde iOS 14, enlazados por Bluetooth 5.4 con la aplicación Mi Fitness. Los sensores miden la frecuencia cardíaca y el oxígeno en sangre, acompañados de acelerómetro, giroscopio, brújula electrónica y sensor de luz ambiental. La ficha suma más de 150 modos de deporte y resistencia al agua de 5ATM, equivalente a 50 metros de presión: sirve para la piscina, no para bucear.
El punto flaco se detecta rápido: no trae GPS, el sistema de posicionamiento global, integrado. La pulsera registra la ruta apoyada en el teléfono, una dependencia que los corredores frecuentes notan al primer entrenamiento. A cambio, mantiene el formato que hizo popular a esta familia: una cápsula ligera que se olvida en la muñeca.
Batería de la Smart Band 11: 21 días con letra pequeña
La batería declara 233 miliamperios hora y una autonomía de hasta 21 días. La propia Xiaomi ordena esa cifra por escenarios en su ficha: 21 días con uso ligero, 10 días con uso normal y 6 días con la pantalla siempre encendida. La carga es magnética y completa el ciclo en unos 90 minutos. Leída así, la promesa se sostiene para el perfil que define a esta pulsera: avisos, pasos, sueño y deporte ocasional, con una visita al cargador cada dos o tres semanas.
Ese margen la separa de los relojes inteligentes con precios muy superiores. AndroidPure la sitúa muy por debajo de rivales como la Fitbit Edge, lanzada a US$179,99 en Estados Unidos. La decisión de compra se parte en dos: quien busca entrenamientos con GPS propio paga el reloj; quien busca avisos y batería paga la pulsera.
La edición de cerámica y América quedan en pausa
La tienda española menciona una edición de cerámica en blanco perla, de 21,45 gramos. Aparece en la página del producto sin precio y sin forma de comprarla: Android Authority buscó la vía de compra y no la encontró.
Estados Unidos quedó fuera de este arranque. Ningún reporte de la semana recoge venta oficial en ese mercado, y Android Authority apunta a la importación como vía para quien la quiera ya desde allí. Para el lector de América Latina, la ficha europea fija el precio de referencia de la generación: 59,99 y 79,99 euros.
El dato que falta tiene nombre propio: la lista de bancos y tarjetas compatibles con el pago NFC en Europa. Cuando Xiaomi la publique, la versión de 79,99 euros pasará de promesa a compra clara en cada país, y la edición de cerámica tendrá que mostrar su precio para entrar en la conversación.
Fuente: AndroidPure
Foto: Xiaomi vía AndroidPure
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