Marvell compra Lumentum por un valor empresarial implícito de US$115.000 millones, en la apuesta más cara hasta hoy por la conectividad óptica para IA. El acuerdo, anunciado este lunes 2 de noviembre, se paga entero en acciones: cada título de Lumentum se cambia por 4,500 acciones de Marvell, unos US$1.132 por acción con los precios del 28 de octubre.
Esa cifra lleva una prima del 23,9 % sobre el cierre del 28 de octubre, último día de bolsa antes de que las conversaciones sonaran en el mercado. Al cerrar, los accionistas de Marvell se quedan con cerca del 67 % de la combinada y los de Lumentum con el 33 %, en base diluida. Las dos juntas aprobaron el trato por unanimidad.
Matt Murphy sigue al frente como presidente y director ejecutivo de la combinada. Tres directores de Lumentum entran a la junta de Marvell, entre ellos su director ejecutivo, Michael Hurlston.
El cobre llegó a su límite dentro del centro de datos
La explicación corta cabe en un cable. Los centros de datos de IA mueven datos entre procesadores a una velocidad que el cobre ya no sostiene sin disparar el consumo eléctrico. El comunicado conjunto lo plantea sin rodeos: el ancho de banda crece y la conectividad de cobre choca con sus límites físicos. La salida es pasar la señal a luz.
Marvell aporta la parte eléctrica y de silicio: procesadores personalizados XPU, conmutación de red, procesadores de señal digital para interconexión y fotónica de silicio. Lumentum pone la luz misma: láseres de alta potencia, transceptores ópticos, conmutación de circuitos ópticos y fabricación de semiconductores compuestos. Su material estrella es el fosfuro de indio (InP), base de los láseres de los enlaces ópticos, y la presentación a inversores le atribuye la mayor capacidad mundial de obleas de InP.
Febrero ya había dado una pista del plan. Marvell cerró entonces la compra de Celestial AI por US$3.500 millones, una empresa de interconexión óptica entre chips. Con Lumentum suma la fuente de luz que le faltaba: el chip y el láser diseñados en la misma casa, pensados el uno para el otro.
El territorio en disputa tiene nombres técnicos que conviene traducir. Scale-out es conectar un centro de datos con otro; scale-up, subir la conexión dentro del propio sistema de cómputo, y scale-in, bajarla hasta el interior del paquete del chip. La óptica ya domina las distancias largas y ahora entra en las cortas, justo donde el cobre se calienta y se frena.
Lumentum llega creciendo y con pedidos firmados
Lumentum publicó el mismo lunes los resultados de su primer trimestre fiscal de 2027 y las cifras explican el precio. Ingresos de US$1.260 millones, un salto del 136,5 % frente al mismo trimestre del año anterior, con guía para el trimestre en curso entre US$1.575 y US$1.625 millones. Hurlston contó además un segundo gran contrato de óptica empaquetada con el procesador, respaldado por compromisos de compra que superan los US$5.000 millones.
Nvidia ya había puesto dinero en las dos casas. En marzo invirtió US$2.000 millones en Lumentum, con compromiso de compra de componentes láser y fondos para una fábrica nueva en Estados Unidos, y otros US$2.000 millones en Marvell dentro de su alianza NVLink Fusion. La combinada hereda esa relación por los dos lados.
Sumadas en ritmo anual, las dos facturan unos US$17.700 millones, de los que US$12.600 millones salen de Marvell, datos de la presentación a inversores. Las compañías sitúan su mercado total en US$550.000 millones para 2030 y ven más de US$1.000 millones al año en ahorros de costos. Son proyecciones de las propias empresas, no resultados.
El rival a la vista es Broadcom, socio histórico de Google en chips personalizados, con un menú de hardware para centros de datos más ancho que el de Marvell. Esa pelea por la infraestructura de la IA mueve cifras enormes en varias direcciones: Broadcom prestará hasta US$42.000 millones a Anthropic para infraestructura de IA, y en agosto Marvell firmó suministrar chips junto a los procesadores de IA de Google por hasta US$120.000 millones hasta el año fiscal 2033.
Cierre en 2028 y una multa de US$3.200 millones si un regulador frena el trato
Nada de esto se firma y se cobra mañana. El cierre se espera para la primera mitad de 2028, tras el voto de los accionistas de ambas empresas y las aprobaciones regulatorias. La documentación presentada ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés) añade un detalle que mide el riesgo: si el trato se cae por motivos de competencia o de inversión extranjera en ciertos supuestos, Marvell paga a Lumentum US$3.200 millones por terminación regulatoria.
El pago en acciones también deja el precio flotando. Los US$115.000 millones son una foto tomada con los cierres del 28 de octubre; si la acción de Marvell baja, el cheque baja con ella, porque la proporción de cambio es fija: 4,500 por 1. Desde que las conversaciones se filtraron, el mercado castigó a las dos: caídas cercanas al 22 % en Marvell y al 8 % en Lumentum, cifras recogidas por CNBC.
Queda por ver qué reguladores, fuera de Estados Unidos, piden revisar la operación. El dato que no cambia con la bolsa es el físico: cada centro de datos nuevo pide más luz y menos cobre, y Marvell compra Lumentum para vender las dos cosas en una sola factura.
Fuente: Marvell Technology
