El hogar conectado ya promedia 24 dispositivos y los televisores inteligentes ocupan el primer lugar del riesgo. Esa es la foto que deja el Informe de Seguridad IoT 2026 presentado este 28 de octubre por Bitdefender y NETGEAR, con telemetría de unos 10,4 millones de hogares entre enero y septiembre de 2026: 5.400 millones de eventos de seguridad y 1.200 millones de observaciones de vulnerabilidades analizadas en nueve meses.
La cifra de aparatos subió desde los 22 del año pasado. Teléfonos, computadoras, cámaras, enchufes, discos de red y televisores comparten la misma red doméstica, y cada alta nueva suma una puerta que casi nadie vuelve a revisar tras la instalación inicial.
Un aparato, cuatro trabajos para el atacante
Bitdefender explica que un mismo dispositivo vulnerable cumple cuatro papeles posibles: blanco directo de un ataque, intermediario que reenvía tráfico de terceros, sensor que recoge información del hogar y punto de apoyo para moverse al resto de la red. Los televisores inteligentes reúnen los cuatro papeles en un solo equipo y lideraron el conteo con 270,3 millones de observaciones de vulnerabilidades.
El reparto por categoría deja el mapa claro. Los televisores inteligentes concentran el 22,7 % de las observaciones, los enchufes inteligentes el 22,4 % y el almacenamiento conectado a la red el 22 %; entre los tres suman el 67,1 % del total. NETGEAR añade un dato que explica parte del problema: las familias conservan estos equipos entre cinco y diez años, mientras buena parte de los fabricantes envía actualizaciones de seguridad apenas entre dos y cuatro años.
Casi todo el riesgo ya tiene nombre y apellido. El 99,97 % de las vulnerabilidades observadas corresponde a fallos catalogados como Vulnerabilidades y Exposiciones Comunes (CVE), es decir, errores públicos y conocidos; las contraseñas débiles y la autenticación en texto plano representan una fracción mínima. El reconocimiento automático dominó la actividad de ataque con el 90,1 %: programas que barren redes enteras buscando equipos desprotegidos para ataques mayores o para reclutarlos en redes de aparatos secuestrados.
El enrutador recibe dos intentos al día
NETGEAR detalla que los hogares del estudio registraron 4.850 millones de intentos automatizados de intrusión en nueve meses, cerca de dos intentos diarios por casa, y otros 466,6 millones de intentos de adivinar contraseñas. Nadie vigila una casa concreta: son sistemas automáticos probando millones de puertas, a la espera de un equipo con la contraseña de fábrica intacta, un riesgo que ya quedó expuesto con una falla de Broadcom en enrutadores que permitía el control sin contraseña.
Ciprian Istrate, vicepresidente sénior de operaciones del área de consumo de Bitdefender, afirmó que cada dispositivo añadido abre otra entrada y que los delincuentes usan inteligencia artificial para acelerar los ataques contra vulnerabilidades recién descubiertas, de días a cuestión de horas. Su lectura sitúa la protección en el enrutador, el equipo que ve todo el tráfico de la casa, como barrera frente a programas maliciosos, robo de identidad y estafas.
Qué aparatos pueblan la red y qué daño buscan
Los teléfonos móviles forman el 20,4 % de los dispositivos identificados en las redes domésticas, seguidos por los televisores con el 10,6 %, las computadoras con el 10,0 %, el equipamiento de red con el 6,2 % y los aparatos de video por internet con el 5,4 %, en baja desde el 7,3 % de 2025. Tabletas (4,8 %) y cámaras con conexión (4,1 %) completan los primeros lugares. En los efectos posibles de un ataque mandan los errores de desbordamiento de memoria, cerca del 54 %, seguidos por la denegación de servicio, en torno al 18 %, y la corrupción de memoria, cerca del 17 %; los desenlaces graves, con control del equipo o de los datos, suman alrededor del 10,3 % entre escalada de privilegios (5,3 %), ejecución de código (3,8 %) y obtención de información (1,2 %).
Chandan Nandakumaraiah, responsable de producto y ciberseguridad en NETGEAR, advirtió que los delincuentes se desplazan hacia los hogares porque las empresas protegen mejor su infraestructura: un aparato doméstico queda encendido siempre, rara vez recibe vigilancia y ofrece una base discreta para moverse por la red interna. El informe recuerda episodios del año con esa misma raíz, entre ellos el desmantelamiento de cuatro redes de aparatos secuestrados por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos y programas intermediarios escondidos en aplicaciones gratuitas de televisión, capaces de hacer pasar tráfico ajeno por el televisor del salón.
La defensa práctica del hogar conectado cabe en gestos cortos: activar las actualizaciones automáticas del enrutador, cambiar toda contraseña de fábrica, retirar los enchufes y equipos que ya no reciben parches, revisar los permisos de voz y de datos de visionado del televisor y separar los aparatos domésticos en la red de invitados. Un dato del propio informe muestra que funciona: los aparatos de video por internet salieron de los primeros puestos de riesgo tras un año de actualizaciones instaladas por sus dueños, y ese descenso del 25,9 % al grupo de cola deja el televisor como el siguiente equipo a poner al día.
Fuente: NETGEAR
Foto: NETGEAR
