La fiesta de la IA tropieza en bolsa: el Nasdaq encadena caídas y hasta TSMC pide cautela para 2027

Durante meses, comprar cualquier cosa con las siglas IA parecía una apuesta segura. Esta semana el mercado decidió cobrar la factura. Las acciones vinculadas a la inteligencia artificial volvieron a caer este jueves en la preapertura de Wall Street, los futuros del Nasdaq retrocedieron más de un 1 % y en Asia el golpe fue todavía más duro, con desplomes en Corea del Sur y Japón, de acuerdo con los datos publicados por Reuters y por la agencia AP.

No cayó una empresa aislada. Cayó el relato completo: fabricantes de chips, operadores de centros de datos y gigantes de la nube, todos a la vez. Y cuando eso pasa, la pregunta ya no es cuánto vale un modelo de IA, sino quién va a pagar la infraestructura que lo sostiene.

Primero llegó la inflación, después la duda sobre la deuda

El detonante inmediato fue el dato de inflación de septiembre en Estados Unidos, que subió un 3,7 % interanual frente al 3,4 % de agosto, por encima de lo esperado. Esa cifra, publicada el miércoles, reactivó el temor a nuevas subidas de tasas de la Reserva Federal y provocó la mayor caída diaria del Nasdaq y del S&P 500 desde julio: el índice tecnológico perdió un 1,9 % y el S&P 500 un 1,1 %, según el balance de la sesión recogido por AP.

El jueves la corrección siguió. Nvidia retrocedía un 1,3 % antes de la apertura, Micron caía alrededor de un 4 % y AMD cerca de un 1,9 %, mientras el mercado ponía el foco en las compañías más endeudadas del boom. CoreWeave, operador de centros de datos muy apalancado, bajó otro 4,5 % tras hundirse un 15 % el miércoles, y Oracle cedió un 2 % después de perder casi un 9 % en la sesión anterior. Los bonos de ambas empresas también sufrieron presión, con rendimientos en máximos, según detalló Reuters.

Asia amaneció peor: Corea y Japón se desplomaron

Si en Nueva York hubo nervios, en Asia hubo vértigo. El índice Kospi de Corea del Sur se desplomó un 7,7 %, muy lejos del máximo histórico que había marcado en junio en plena euforia por la IA. Samsung Electronics cayó un 9,5 % y la fabricante de memorias SK Hynix se hundió un 11,4 %. En Japón, el Nikkei 225 perdió un 4,8 %; SoftBank, inversor destacado de OpenAI, retrocedió un 9,4 %, y Kioxia, otro nombre fuerte en memorias, bajó un 11,2 %.

El mapa ayuda a entender el momento. Buena parte del hardware que alimenta los centros de datos de IA se fabrica en Asia, así que cuando Wall Street duda del gasto en infraestructura, las primeras acciones en resentirse son las de los proveedores de chips y memoria de esa región. No es un problema de demanda de hoy: es el miedo a que financiar mañana salga mucho más caro.

TSMC gana como nunca, pero habla bajito sobre 2027

En medio del ruido apareció el dato que mejor resume la paradoja. TSMC, el mayor fabricante de chips avanzados del mundo, presentó su sexto trimestre consecutivo de beneficios récord y, aun así, adoptó un tono prudente para 2027 por la incertidumbre macroeconómica, según informó Reuters. La acción ya había caído un 2,2 % en Taiwán antes de conocerse los resultados.

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Esa mezcla —resultados sólidos hoy, cautela para pasado mañana— es justo lo que tiene inquieto al mercado. Analistas citados por Reuters apuntan a que una frenada en la construcción de infraestructura de IA golpearía también las expectativas de crecimiento de Estados Unidos, aunque la temporada de resultados debería confirmar si la demanda real sigue firme. El contraste con el optimismo de las propias empresas es evidente: mientras la bolsa castiga el sector, compañías como Nvidia siguen moviéndose para asegurarse talento y tecnología, como contamos al repasar la negociación de Nvidia para comprar Reflection AI y su modelo Beam para código.

Corrección pasajera o fin de la euforia

Todavía es pronto para enterrar el boom. Los beneficios de TSMC demuestran que los pedidos existen y que la maquinaria de la IA sigue girando. Lo que cambió esta semana es el precio del dinero y la paciencia de los inversores: con tasas que podrían subir, endeudarse para construir centros de datos gigantes ya no parece tan barato ni tan seguro.

Las próximas sesiones dependerán de dos cosas muy concretas: los datos de precios al productor y ventas minoristas en Estados Unidos, y si las grandes tecnológicas confirman sus planes de gasto cuando presenten resultados. Si el gasto se mantiene, esta semana quedará como un susto caro. Si alguna empieza a recortar, el tropiezo de la fiesta de la IA puede durar bastante más que un par de días.

Fuente: Reuters


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