Ataques de agentes de IA con Cairn dejaron al descubierto más de 1.100 proyectos de intrusión contra tiendas en línea. Lo irónico del caso: los paneles de control de los propios atacantes estaban abiertos en internet, sin contraseña, a la vista de quien pasara por ahí.
NorForge publicó este lunes 19 de octubre su investigación Inside Cairn y el dato central es contundente. La firma identificó más de 20 paneles de Cairn expuestos con alta probabilidad de uso malicioso y con fines de dinero. Cairn es una plataforma de código abierto que coordina agentes de inteligencia artificial: recibe un punto de partida y una meta, y los agentes investigan el objetivo, buscan fallas y tratan de entrar paso a paso.
El grupo más activo, bautizado AIA0001 por la firma, opera en chino y concentra 14 de esos paneles. Sus blancos son comercios electrónicos de Estados Unidos, Japón, Australia y Canadá: sitios reales con tráfico de entre 200.000 y 1,5 millones de visitas, verificados antes del ataque para confirmar que aceptaban pedidos.
Una pizarra compartida y una meta: entrar y quedarse
Cada tarea dentro de Cairn funciona como un proyecto con origen y meta definidos. Entre un punto y otro, el sistema avanza con ciclos de hechos e intenciones: un hecho es lo que un agente descubrió, una intención es lo que decidió intentar después, y todo queda anotado en una pizarra interna compartida por los agentes del proyecto. El operador humano también puede dejar pistas ahí.
La meta pedida al grupo AIA0001 era precisa: lograr ejecución de código sin autenticación y dejar instalada una herramienta de subida de archivos que abriera acceso persistente a la tienda, lista para monetizarla más tarde. NorForge verificó una de las intrusiones reclamadas: la dirección anotada en una tarea completada servía en vivo esa herramienta de subida en el sitio de un vendedor grande de piezas de ferretería.
Todas las tareas observadas de ese grupo corrieron con un trabajador identificado como claudecode_deepseek-v4.1-flash. La firma interpreta esa etiqueta como un entorno tipo Claude Code trabajando con el modelo DeepSeek 4.1 Flash, lanzado en septiembre y de costo bajo. Sin datos reales de consumo, NorForge estimó un promedio cercano a US$5 por tarea contando también los fracasos tempranos; los proyectos largos podrían superar los US$100. La firma advierte que esas cifras tienen un margen amplio de error.
La tasa media de éxito rondó el 10 % entre las campañas observadas. Parece poco hasta que se mira el volumen: con más de 1.100 proyectos, ese porcentaje deja un centenar largo de tiendas comprometidas o con información reunida para un intento posterior. Los proyectos que llegaron a la meta tardaron en promedio algo menos de 23 horas y generaron unos 140 hechos por proyecto.
Los paneles abiertos dejaron ver hasta las contraseñas
El hallazgo nació de una pista previa. Gambit Security reportó en septiembre una campaña criminal contra mercados en línea que ya usaba Cairn y plataformas hermanas, así que NorForge buscó paneles expuestos con Shodan y Censys, dos servicios que indexan equipos conectados a internet. Cairn apareció como una de las plataformas más descuidadas.
Al pasar el escáner de secretos TruffleHog sobre los datos de esos paneles, el resultado fue incómodo: cientos de claves y credenciales de distinto tipo, con un 11 % verificado como válido. Los paneles mostraban además funciones completas de administración, desde arrancar proyectos hasta redirigir agentes a otros blancos. NorForge aclara que no probó esos controles, pero la sola exposición deja agentes ofensivos autónomos al alcance de quien encuentre el panel.
El descuido no fue exclusivo de los delincuentes: la investigación encontró también operaciones de equipos de pruebas ofensivas autorizadas expuestas de la misma forma, con datos de sus clientes en riesgo. Otro grupo, AIA0002, hablaba abiertamente de robar tarjetas y criptomonedas, y un tercero, AIA0003, reunía 59 proyectos. La motivación registrada fue económica, sin señales claras de operación patrocinada por un Estado.
Ataques de agentes de IA con Cairn: defensa práctica para una tienda en línea
Para un comercio que vende por internet, el caso deja tareas concretas. La intrusión verificada combinó acceso de escritura sin permiso a un almacén de sesiones memcached, deserialización insegura de objetos PHP y una cadena de explotación apoyada en componentes viejos de Zend Framework. Revisar quién puede escribir en ese almacén, cerrar la deserialización de datos no confiables y retirar componentes heredados corta tres rutas ya explotadas por estos agentes.
El arsenal encontrado en una carpeta de trabajo de un agente incluía Nmap, ffuf y OWASP Amass, junto a un laboratorio de validación para una falla de Magento identificada como CVE-2026-75650. Nada exótico: herramientas públicas y conocidas, movidas con paciencia automática durante horas. Mantener Magento y sus módulos al día, vigilar archivos nuevos de subida en el servidor y buscar herramientas de subida ajenas al sitio responde justo a ese patrón.
Queda un detalle que retrata la prisa de los operadores: su sistema de alimentación de blancos tenía un error que borraba una letra w de más al limpiar dominios, y convertía palabras como wholesale en holesale. Ese fallo tonto facilitó a NorForge agrupar paneles del mismo actor. La firma retiene las direcciones de los paneles mientras gestiona su retiro, publicó indicadores redactados y ofrece la lista completa a investigadores acreditados. Un único proyecto observado trabajó más de cinco días seguidos antes de cerrarse.
Fuente: NorForge
Foto: NorForge
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