Las aplicaciones de Android Auto para conducir se cuentan por cientos, y ZDNet separó las seis que su autor, Artie Beaty, dice haber querido descubrir antes: Fuelio, Pocket Casts, SpotHero, Weather & Radar, GameSnacks y PlugShare. La selección va de ahorrar en gasolina a vigilar una tormenta desde la pantalla del auto. Ninguna pide una instalación especial: basta tenerla en el teléfono y conectarlo al auto, y la versión para el tablero distrae menos que la pantalla del móvil. El criterio compartido es claro: entretener, ayudar en la ruta y cuidar la seguridad.
Gasolina, gastos y parqueo: el trabajo pesado del viaje
Fuelio es, en palabras del propio autor, la aplicación de Android Auto que más usa. Muestra las estaciones de gasolina cercanas con sus precios del momento, algo que resuelve una urgencia cuando el tanque pide auxilio y que también ahorra dinero sin desviarse demasiado: Beaty cuenta que suele ahorrarse unos 10 centavos por galón con solo mirar antes de cargar. La diferencia entre una estación y la de más adelante rara vez es enorme, pero el ahorro se acumula viaje tras viaje.
La otra mitad de Fuelio vive en el registro. La aplicación anota el millaje y el costo de cada carga, y guarda los gastos de servicio y de reparaciones, y el historial del auto queda a mano cuando hace falta. El autor lo cuenta con un ejemplo doméstico: la calcomanía del último cambio de aceite se le despegó del parabrisas, y el dato estaba en Fuelio. Ese cuaderno digital del vehículo es lo que separa a esta aplicación de un simple buscador de precios.
SpotHero ataca el otro extremo del viaje: el parqueo. Quien ha dado vueltas por una ciudad llena un día de concierto conoce el problema de encontrar un espacio y la duda de si pagó de más. La aplicación muestra parqueos techados y lotes al aire libre alrededor del destino, compara opciones y permite comprar el espacio por adelantado desde el teléfono. La compra no se hace desde Android Auto, y ZDNet lo aclara sin vueltas; lo que sí hace la versión del auto es recuperar la reserva, enseñar el horario contratado, navegar hasta el punto exacto y abrir el pase en el móvil cuando hay que escanearlo.
Radar en vivo para la ruta y pódcast para el ánimo
Weather & Radar pone en la pantalla del auto algo que pocas herramientas ofrecen: un radar meteorológico en vivo. El pronóstico dice si lloverá; el radar enseña dónde está la lluvia y hacia dónde se mueve. En un viaje largo, ver unas nubes oscuras al frente deja de ser una adivinanza: se puede mirar si la celda pasará de lado o si conviene parar temprano a almorzar y dejarla cruzar. En clima severo, la aplicación sigue las celdas fuertes que se acercan a la ruta, y admite una vista lado a lado con Google Maps o Waze para no perder la navegación mientras se vigila el cielo.
Para el tiempo dentro del auto, la elección de Beaty es Pocket Casts. El autor escucha pódcast más que música al conducir y mantiene varios programas en fila; tras probar unas cuantas aplicaciones de audio, se quedó con esta. Sus razones son prácticas: recorta los silencios de cada episodio y la escucha avanza más rápido, la cola de reproducción funciona sin fallos y la interfaz viene menos cargada que la de otras aplicaciones de medios. Pocket Casts trabaja además en varias plataformas, así que la fila armada en el teléfono aparece tal cual en el tablero.
Con el auto detenido: juegos sin trampas y carga para eléctricos
GameSnacks viene integrada en Android Auto y, aun así, es de lo más usado en el auto del autor. Es una colección de juegos sencillos para la pantalla táctil del tablero, con un aire a los juegos flash de principios de los años 2000. Su momento es la espera: los niños juegan mientras la familia aguanta en el auto, y la pregunta de «¿me prestas el teléfono?» pierde fuerza. Beaty la abre también por su cuenta, con un argumento que dice mucho del estado del software de hoy: son juegos que no están diseñados para absorber al jugador ni para empujarlo a pagar dinero real.
PlugShare cierra la lista con una honestidad que ZDNet deja en el texto: el autor no tiene un vehículo eléctrico y no la ha usado, pero sus amigos dueños de eléctricos la defienden sin dudar. Para ese público la presenta como esencial: encuentra el cargador más cercano de cualquier red, filtra por tipo de conector, muestra la fiabilidad de cada punto con las reseñas de otros usuarios y permite reportar fallas, navegar hasta la estación y buscar cargadores cerca de comida o de baños. En un auto que se carga en paradas planificadas, ese mapa comunitario vale tanto como el mapa de carreteras.
Queda un límite que la propia selección no esconde: nació en Estados Unidos y dos de sus piezas dependen de datos muy locales, los precios de gasolina de Fuelio y la red de parqueos de SpotHero, así que fuera de ese mercado su utilidad cambia. El criterio de ZDNet, en cambio, viaja entero: el valor real de Android Auto está fuera de las aplicaciones de siempre, en estas herramientas que resuelven un problema concreto en cada tramo del viaje.
Fuente: ZDNet
