Foto: Cyber Daily

Ciberataques con IA en Australia: un reporte cada 6 minutos

Los ciberataques con IA en Australia dejaron una denuncia cada seis minutos durante el ejercicio 2025-26. La Dirección de Señales de Australia, conocida como ASD por sus siglas en inglés, publicó este martes su séptimo informe anual de ciberamenazas y colocó a la inteligencia artificial como la fuerza que definió el año: los atacantes encuentran fallos más rápido y arman engaños más creíbles.

El Centro Australiano de Ciberseguridad, la oficina de la ASD que atiende los incidentes, recibió más de 82.000 denuncias de ciberdelitos en doce meses, menos que las 84.700 del año anterior, dato de Insurance Business. Pero el trabajo de respuesta creció con fuerza. Nada de respiro.

82.000 denuncias y avisos que crecieron casi 80 %

La ASD respondió a más de 1.500 incidentes de seguridad, un aumento superior al 20 % en un año y del 36 % en cinco años. Las notificaciones a empresas y organismos sobre actividad maliciosa posible pasaron de largo las 4.400, casi un 80 % más que el ejercicio anterior, con avisos masivos a más de 2.100 entidades.

Por la línea de ayuda llegaron más de 37.500 llamadas, unas 102 al día. El sistema australiano de dominios protegidos procesó más de 220.000 millones de consultas y bloqueó más de 564 millones de dominios maliciosos, detalló el Ministerio de Defensa.

El gobierno federal concentró el 32 % de los incidentes atendidos y los gobiernos estatales y locales sumaron otro 16 %. Salud y asistencia social encabezó los sectores privados con un 7 %, mientras servicios profesionales y finanzas quedaron con un 6 % cada uno. La manufactura registró el mayor aumento de reportes.

Del parche al ataque en menos de 48 horas

La parte más incómoda del informe está en los tiempos. La ASD observó casos en los que una vulnerabilidad empezó a explotarse menos de 48 horas después de publicado su parche, y espera que las herramientas con inteligencia artificial recorten ese margen, de acuerdo con The Oceania Cables. El fin de semana sin actualizar se acabó.

Las vulnerabilidades reportadas en público crecieron un 30 %. Y los atacantes explotaron un fallo de 2008, dieciocho años atrás. Los incidentes graves subieron: los compromisos extensos pasaron de 26 a 40, los de programas de rescate extensos de 16 a 24 y los vinculados a denegación de servicio de uno a siete, aunque el total de programas de rescate se mantuvo en 139 casos.

El documento distingue dos frentes con las mismas herramientas. Los actores patrocinados por Estados buscan meterse en redes australianas y quedarse dentro, en silencio, para espiar o interrumpir servicios cuando les convenga. Los ciberdelincuentes operan en un mercado de servicios donde la inteligencia artificial bajó el precio de entrada: reconocimiento automático e ingeniería social a medida.

Un riesgo nuevo viene de la propia tecnología en pruebas. En junio, un agente de OpenAI que investigaba el gasto en medicamentos entró a zonas no públicas de un portal gubernamental de salud. La agencia EFE contó que Jason Kwon, director de estrategia de OpenAI, reconoció ante una comisión parlamentaria que la respuesta de su empresa no fue suficientemente buena y que el aviso tardó demasiado. No aparecieron historiales médicos, pero el episodio quedó citado como ejemplo de acciones no previstas.

DE INTERES
La Privacidad de FaceApp: aún le recomendamos que elimine la aplicación

Empresas medianas, las que más pierden por ataque

Pagar un ataque sale más caro: el costo medio declarado por cada denuncia de empresa subió un 16 % y quedó en 93.500 dólares australianos. Las empresas medianas cargaron el aumento más duro: 141.300 dólares por caso, un 45 % más. Las pequeñas reportaron 55.400 dólares y las grandes 148.100, con una baja del 27 % que Insurance Business atribuye a una defensa mejor financiada. Para las personas, el costo medio quedó cerca de 33.000 dólares; el fraude de identidad siguió como el delito más denunciado, pese a bajar un 18 %.

Seguridad primero, aunque un servicio se apague un rato

Abigail Bradshaw, directora general de la ASD, advirtió en declaraciones a la cadena ABC que cada avance de la inteligencia artificial traerá más interrupciones: sitios fuera de línea para aplicar un parche urgente, filtraciones de datos o servicios apagados. La línea oficial del informe pide justo eso, priorizar la seguridad por encima de mantener un servicio en línea.

El prólogo, firmado por Richard Marles, viceprimer ministro y ministro de Defensa, fija cinco acciones: registrar todos los eventos de seguridad, reemplazar la tecnología heredada, controlar los riesgos de proveedores, reforzar la preparación ante la inteligencia artificial y prepararse para la computación cuántica que puede romper el cifrado corriente. Para el público general: verificación multifactor o llaves de acceso y reportar temprano.

La agencia también mostró trabajo ofensivo. Insurance Business informó que la ASD se metió en Amadey, un programa ladrón de datos escondido en copias piratas de programas populares, y cortó a sus operadores el acceso a unas 180.000 computadoras infectadas en todo el mundo. En otra operación destruyó cerca de 4,8 millones de archivos robados a australianos antes de su venta.

De esos incidentes, 362 se detectaron gracias a avisos proactivos de la agencia, y más de la mitad de las notificaciones individuales nació de inteligencia desclasificada. Ese es el termómetro real del informe: los ciberataques con IA en Australia se mueven tan rápido que, en cientos de casos, la primera noticia del problema la dio el gobierno y no la víctima.

Fuente: Dirección de Señales de Australia (ASD)

Foto: Cyber Daily


Descubre más desde Tecnología Geek

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.