Este 2021 no está siendo bueno para Acer, al menos no desde el punto de la ciberseguridad, como ya habréis imaginado por el titular (aunque en el apartado de ventas no se pueden quejar).

Y es que la compañía tecnológica acaba de confirmar que sus servidores fueron atacados por un grupo de hackers llamado Desorden, y que en el ataque consiguieron robar más de 60 GB de datos que contenían información sensible sobre millones de clientes de Acer.

La información filtrada incluye los nombres, direcciones y números de teléfono de varios millones de clientes, pero también datos financieros, de ahí la gravedad del hackeo.

Como prueba del éxito del ataque, el grupo de hackers publicó más de 10.000 cuentas con datos privados de los clientes. Y, por supuesto, los datos restantes se pondrán a la venta, como es habitual en este tipo de ataques para monetizar el hackeo.

Pero, ahora mismo, no está claro si los hackers prefieren vender los datos en el mercado negro o, sencillamente, pedirle un rescate a Acer para que les paguen por devolver la información a sus legítimos dueños.

La empresa ha puesto en marcha medidas de seguridad y ha realizado un análisis completo de sus sistemas, confirman fuentes fiables. De momento saben que el ataque afectó al sistema local de servicio posventa de Acer en la India.

La empresa ha comenzado a notificar a todos los clientes potencialmente afectados. En una declaración hecha a Privacy Affairs, Acer afirma que este incidente no tendrá ningún impacto en la continuidad de su negocio.

Como seguro que recodaréis, a principios de 2021 los servidores de Acer fueron víctimas de un ataque de ransomware llevado a cabo por el grupo de hackers llamado REvil. Los datos robados eran también sensibles, incluyendo saldos bancarios, comunicaciones bancarias y otras informaciones financieras.