iPhone 8: qué puesto ocupa la Argentina en el ranking mundial de precios del celular de Apple

A un mes de su presentación en EE.UU., los consumidores ya pueden adquirirlo en el país. Hay un pequeño detalle: los valores que se están pidiendo. El rumor de la apertura de los primeros Apple Stores entusiasmó a usuarios con la posibilidad de tener precios competitivos, pero el optimismo duró poco

A mediados de septiembre, el mundo se detuvo por un momento para centrar sus ojos en Cupertino, donde se levanta el gigantesco complejo Apple Park.

Allí, en el teatro Steve Jobs, una de las compañías tecnológicas más innovadoras a nivel global presentó en sociedad el iPhone 8. 

El teléfono, que cumple una década desde su primera versión, trajo varias mejoras, como desbloqueo por reconocimiento facial, pantalla con mejor definición y eliminación del botón de inicio, entre otras.

Tras poco más de un mes de espculaciones sobre sus precios, ya es posible adquirirlo en la Argentina.

Vale una salvedad: en mercados donde la tecnología es más accesible y la firma comercializa de manera directa a través de sus Apple Stores, los usuarios pueden comprar cualquiera de las cuatro versiones (la estándar y la plus, de 64 GB y de 256 GB) de manera simple y directa a través de la páginaoficial.

Entre este grupo se encuentran naciones como Estados UnidosAustraliaJapón o mercados de la Unión Europea. 

En la Argentina, donde sólo operan distribuidores autorizados, el iPhone 8todavía no fue oficializado.

Sin embargo, ya es posible adquirirlo a través de numerosos comercios que operan a través de plataformas de comercio electrónico, como Mercado Libre.

De hecho, existe en la actualidad un precio estandarizado para el mercado local. Además, hay comercios que vienen registrando un buen volumen de ventas de este modelo, que tienen sotck y realizan entrega en el día, incluso con la opción de elegir cualquiera de los tres colores en los que vienen estos dispositivos.

¿Cuánto cuesta? Quien opte por adquirir el iPhone 8 deberá desembolsar unos $23.400 por la versión de 64 GB. Este valor, al tipo de cambio oficial, equivale a unos u$s1.322. 

¿Es mucho o es poco? Para comparar cómo queda la Argentina en el contexto global, iProfesional elaboró un ranking: el “Indice iPhone 8”, según el cual, el precio local es el más elevado en el mundo:

• El precio resulta un 91% más elevado que en Japón, el mercado más accesible a nivel internacional.

• Respecto de un país de referencia, como Estados Unidos (donde cuesta u$s699 más impuestos), la brecha es de un 76%. 

• En una nación vecina como Chile, que suele recibir aluviones de turistas argentinos que viajan para hacer shopping, se consigue por u$s932. En este caso, el gap es de un 42%. 

• En el caso de Brasil, se trata del segundo mercado más caro (básicamente porque se encuentra dentro del Mercosur, que es uno de los bloques más cerrados). En San Pablo, por ejemplo, un iPhone 8 cotiza al equivalente de u$s1.078, estableciendo una diferencia más acotada, del 11%. 

La diferencia de precios también se mantiene considerando la gama más costosa de la generación 8: la versión Plus de 256 GB. 

Quien opte por adquirirlo en Miami, podrá abonarlo a u$s1.000, impuestos incluidos. Como contrapartida, en la Argentina es posible comprar este dispositivo a unos $31.000, lo que representa u$s1.751, una brecha del 75%.  

Frente a esta realidad, muchos turistas que viajan, al regresar se la “juegan” e intentan pasar por la Aduana de Ezeiza sin abonar el tributo aduanero. La tentación radica en que los u$s750 de diferencia equivalen prácticamente al pasaje ida y vuelta a los Estados Unidos.

Sin embargo, el viajero que obra conforme a las reglas y nacionaliza el producto como corresponde -es decir, declarándolo ante las autoridades, y abona los impuestos-, igualmente seguirá teniendo una cifra interesante a favor, del orden de los u$s400, que representa el 50% de un pasaje hacia el país del norte.

¿Por qué la Argentina lidera el podio? 


Días atrás se anunció que la marca de la manzana desembarcaba en la Argentina y que abriría locales oficiales (o Apple Store), como los que la compañía tiene en diferentes plazas de Europa Estados Unidos y de los cuales por ahora existen únicamente tres en América latina (uno en México y dos en Brasil).

La posibilidad de contar con el primer Apple Store dentro de los límites de la Ciudad de Buenos Aires suponía un punto de inflexión, dado que permitía prever contar con precios más competitivos.

Sin embargo, la emoción de los consumidores de los dispositivos que alumbra la marca cofundada por Jobs, rápidamente trocó en desilusióncuando se supo que, en realidad, se trataba del desembarco de la empresa One Click, que operará en la Argentina bajo el formato de los Apple Premium Reseller, como ya lo vienen haciendo desde hace años otros licenciatarios oficiales, como Maxim Store o iPoint.

En este contexto, expertos en el mercado tecnológico observan que, en tanto y en cuanto sigan dándose ciertas variables, la Argentina seguirá liderando el ranking de los países más caros para adquirir cualquier dispositivo de esa marca.

“La realidad es que el iPhone nunca pudo dejar de ser un producto de nicho, básicamente por el precio elevado que tiene en el mercado interno”, reconoce bajo off the record el gerente comercial de uno de los principales premium resellers de la marca estadounidense.

El directivo agrega que este dispositivo, que es casi una “commodity” a nivel global, en la Argentina es considerando un producto de lujo, debido a los altos impuestos y costos locales.

De hecho, una de las grandes razones que explica por qué es tan costoso respecto de otras plazas está vinculada con la alta carga tributaria, incluyendo aranceles de importación.

Así lo expone el consultor Enrique Carrier, quien asegura a iProfesional que “la mayor parte del precio está explicada por la importante mochila impositiva, que puede llegar a representar cerca del 70% del valor de venta“.

Carrier detalla que el “castigo” que sufre el iPhone es un resumen de la pesada carga que también impacta sobre otros bienes de consumo, sean producidos o no localmente.

En el caso del equipo de Apple, todo arranca con un arancel externo del 16%. Luego, se suma un 21% de impuestos internos y un 21% de IVA.

“Como son tributos que se aplican, en algunos casos, unos sobre otros y de forma sucesiva a lo largo de la cadena, terminan teniendo un peso importante”, señala.

A esto hay que sumar los costos de transporte –la Argentina tiene los más elevados de la región, medidos en dólares- y aquellos gastos asociados a la seguridad, para proteger una operación logística muy tentadora para la piratería del asfalto.

Además, existe un componente intangible que hace a la conformación del precio de venta y que desde hace años se viene aplicando en el país: una suerte de cobertura ante el “riesgo cambiario“.

Esto es, cuando un importador cobra el producto en pesos pero que necesita dólares para reponer la mercadería, una ecuación que puede verse alterada ante la mínima devaluación en el plano local.

Una operación marginal


Mientras que en el mundo los iPhone se venden como pan caliente, con más de 1.150 millones de equipos comercializados en una década, en la Argentina las tiendas oficiales tienen un papel marginal.

Según datos de Aduana a los que accedió iProfesional, desde enero de 2016 a mediados de 2017 se importaron apenas 17.500 teléfonos de Apple mediante despachos aduaneros formales.

Es decir, los trámites que permiten que luego esos equipos lleguen a la venta a través de operadoras de telefonía celular o de los propios retailers.

Como contrapartida, según la consultora Carrier & Asociados, en la actualidad están activos en la Argentina cerca de un millón de teléfonos iPhone.

En buen romance, aun cuando se lleguen a comercializar todos los dispositivos que las empresas importaron pagando los impuestos correspondientes, más del 98% de los equipos que están funcionando en el país fueron ingresados, o bien por turistas argentinos -desde Chile o Miami- o vía contrabando.

El hecho de que apenas 1,7% de los teléfonos de Apple hayan sido comercializados por los canales formales demuestra lo poco tentador que resulta el negocio de importar este codiciado celular y tener que ofrecerlo a estos precios.

Por eso, tal como sucedió con los últimos modelos ofrecidos, los operadores locales planean traer un pequeñísimo volumen del iPhone 8 y del X, que llegará más hacia fin de año.

Más que una acción con la que pretenden facturar, para muchos retailers se trata de una mera cuestión de posicionamiento.

Fuente

Anuncios

Dejar un comentario